Hasta pronto
Hola,
buenos días, hoy Lety nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Ayer,
una gran persona, con un corazón todavía más grande, se fue al Cielo. Ahora, en
la oración, sólo puedo alzar los ojos y dedicarte estas líneas como última
despedida, mi querida Argentina.
Fuiste
amiga entrañable de mi abuela, y viste crecer a mi padre. ¡Cuánto les ayudaste
a los dos! Años más tarde, yo también sentí mil veces tu cariño y entrega. Pero
no sólo yo, ¡cuidabas a toda la Comunidad! Cuando no había jerseys o
calcetines, te desvivías por conseguirnos toda la ropa blanca que encontrabas,
participabas en nuestras ceremonias... y en Navidad nos escribías una postal
personalizada a cada una. Siempre nos hiciste sentir muy queridas.
El
tiempo fue pasando y me nombraron Madre Maestra, ¿recuerdas? Desde entonces
fuiste "la abuela del Noviciado", y suspirabas por tener noticias de
las "ovejitas". Tal es así, que a tus ochenta y pico años, aprendiste
a usar el WhatsApp sólo por poder leer el reto cada mañana...
Pero
no fuimos las únicas que recibimos tu amor. Nos han contado que han aparecido
muchas personas a las que sólo tú conocías: una mujer a la que ayudaste a sacar
adelante a sus hijos; un joven que, con tu ayuda, ha logrado salir de la
droga... hay incluso un hombre que fue a darte las gracias apoyado en sus
muletas, diciendo que te debe una cena... pues tú creíste que volvería a
caminar, y así ha sido.
Van
apareciendo así testimonios desconocidos, ¡y cuántos quedarán ocultos, esos que
sólo sabéis el Señor y tú! Sí, Él recuerda todos los gestos de cariño que
hiciste en su Nombre, hasta los más pequeños. Argentina, siempre tuviste un
corazón enamorado sólo de Cristo... y por fin ha llegado el momento del abrazo,
querida "abuela".
Sé
que has dicho que no querías flores, ni menciones, ¡ni tan siquiera una
esquela! Siempre recordabas aquello de "que no sepa tu mano izquierda lo
que hace tu derecha". Tienes razón, sin embargo, una vez más tengo que
pedirte perdón por no hacerte caso... pero es que el Señor también dijo
"no se enciende una luz para esconderla".
Argentina,
has sido un ángel del Señor para todas nosotras, y tu ejemplo de entrega es una
luz que brilla en innumerables testimonios. Viviste siempre de la mano de
Cristo, su Amor llenó tu corazón... y tú te desbordaste en amor hacia todos.
¡Sigue cuidándonos desde el Cielo, a nuestra Comunidad, a este Noviciado, a tu
familia y amigos, a los miembros de Cáritas, a tus reteros...!
En
nombre de tantos, ¡gracias!
Hoy
el reto del amor es tener un gesto de cariño con una persona a la que no
conozcas. Puede ser una sonrisa, un bocadillo... Cristo te pondrá la ocasión,
dale la mano y deja que Él ame a través de ti. Puede que te parezca un gesto
insignificante, pero para el Señor ningún gesto pasa desapercibido, ¡sino que
brillan como pequeñas luces, y permanecen alumbrando nuestro mundo! ¡Feliz día!
VIVE
DE CRISTO
Fuente:
Dominicas de Lerma
