¿Espacio mínimo,
reducido... o suficiente?
Hola,
buenos días, hoy Lety nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Hace
unos días las novicias me hicieron un regalo. Ellas saben que me encantan los
cactus y los bonsáis, así pues, quisieron regalarme un captus original y que le
pudiera llevar conmigo.
Y
la verdad es que me sorprendieron... Metido en un bote pequeño de plástico, con
tres agujeros arriba para que tenga oxígeno, abajo un poco de tierra, y ahí
tenemos a nuestro cactus-llavero la mar de feliz.
Es
impresionante ver cómo se ha hecho al espacio que tiene y ahí está creciendo,
realmente es admirable su capacidad de adaptación. Al mirarle, pensaba:
"Puede crecer porque no se rebela, no pide un espacio más grande, ni más tierra,
ni más sol, sólo vive".
En
la oración, con Jesús, me di cuenta de que Él es el que realmente se ha
adaptado a nosotros: siendo Dios, se ha hecho hombre para hacernos a nosotros
hijos de Dios. Y Jesús se adaptó a todo: una familia, un trabajo, una aldea,
unos amigos... Él aceptó ser hombre con todas las consecuencias. Se adaptó
totalmente a nosotros para que nosotros tengamos vida.
Y
lo que más me impresiona es que Jesús se adapta a nuestra debilidad. Cristo nos
entiende profundamente, sabe de nuestra incapacidad para poder amar, para poder
perdonar, para poder entregarnos... Cristo se adaptó a nuestra debilidad y dio
su vida en la Cruz para poder destruir el aguijón de muerte, para que, con su
Resurrección, tú y yo tengamos vida, y podamos ser felices en nuestra realidad.
Él te ama, y quiere que vivas feliz.
Hoy
el reto del amor es pedirle al Señor unos ojos nuevos para adaptarte a la
situación que estás viviendo. Deja de lado lo negativo y hoy fíjate en lo
positivo, en lo bueno que tienes. Y hoy dedica diez minutos de tu tiempo a
alguien de tu entorno, adáptate a lo que necesite, a lo que esté viviendo.
VIVE
DE CRISTO
Fuente: Dominicas de Lerma
