Receta
para cuidar el colesterol
Hola,
buenos días, hoy Israel nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
El
último día que estuvimos de cocina nos tocó preparar de primero un puré de
calabacín. Pero, dada la circunstancia de que a una hermana le ha salido en los
análisis que tiene colesterol (y alguna que otra cosa más), decidimos hacer un
puré sano.
"Pero
si el calabacín es sanísimo", pensarás... y es verdad, pero normalmente
nos gusta añadirle al puré otros condimentos que mejoran su sabor (y hasta
disimulan la verdura) para que todas lo comamos a gusto, pero que son poco
recomendables para el colesterol y demás.
Mientras
lo preparábamos, yo sólo hacía que mirar la olla pensando "¿Qué más le
puedo echar para que les sepa rico?" Pero nada... salvo cebolla y alguna
patata, todo lo demás se salía de los alimentos recomendados por el médico.
Sin
embargo, dando vueltas con la cuchara de palo a aquella olla, vi claro que
muchas veces yo pretendo hacer lo mismo con mi vida. Pretendo llegar a todos,
caer bien a todos, y mostrar una imagen de perfección, igual que ese puré tan
condimentado que casi ni sabe a calabacín. Y, sin embargo, al dejarme llevar
por esa corriente, me olvido de mirar realmente por las personas, me olvido del
que tiene colesterol.
Cristo
me mostró que no tengo que llenar mi vida de cosas, sino sólo de Él, que ya se
ocupará de hacer de mi vida alimento, no para todos, sino para el que lo esté
necesitando. Que no tengo que cambiar para que Él me ame, sino que Él es el
auténtico ingrediente de mi vida, el que da nombre a la receta. Y que sólo así
podré mirar a las personas uno a uno, y detenerme ante el que Él me ponga.
Hoy
el reto del Amor es mirar por una persona. Hoy entrégale al Señor tu tiempo y
pídele ojos para ver a qué persona quiere que se lo dediques. Él sabrá
mostrarte lo que quiere que hagas. Quizá no llegarás a todo, pero estarás feliz
porque habrás hecho lo que el Señor realmente quería para ti en este día.
VIVE
DE CRISTO
Fuente:
Dominicas de Lerma
