La petición debe ser
estudiada primero por la Congregación para la Doctrina de la Fe, y posteriormente, por la Congregación para las Causas de
los Santos
La
Conferencia Episcopal Española apoyará ante la Santa Sede la
petición que la Fraternidad de Agustinos españoles han hecho para que Santo
Tomás de Villanueva sea doctor de la Iglesia. Pero, ¿quién
fue este santo?
Fray
Enrique Eguiarte, agustino y presidente del Instituto de espiritualidad e
historia, dijo a ACI Prensa que la petición para nombrar a Santo Tomás como
doctor de la Iglesia “no es reciente ya que la familia agustiniana
y diferentes Arzobispos de Valencia (España) ya habían solicitado que se le
concediera este título a finales del siglo XIX”.
Fray
Enrique Eguiarte indica que el término doctor de la Iglesia “se aplica a
aquellos santos que la Iglesia reconoce como eminentes maestros de la fe para
los cristianos de todos los tiempos” y apunta que “tradicionalmente se dice que
un doctor de la iglesia debe cumplir cuatro requisitos: santidad declarada,
ortodoxia en la fe, eminencia en la doctrina e influjo benéfico en los fieles”.
Sin
embargo ha sido recién ahora cuando se han cumplido algunos requisitos
necesarios como que todas sus obras estén traducidas, ya que actualmente muchas
de ellas tan solo estaban en latín, y que se haya dado una amplia difusión
tanto de su vida como de
su obra para que “la Iglesia pueda recibir ese influjo benéfico”.
El proceso
La
Federación agustiniana española elevó la petición de que Santo Tomás sea
nombrado Doctor de la Iglesia a la Conferencia Episcopal Española que lo ha
asumido y “será ella quien lo pida formalmente al Santo Padre”.
Según
explica Fray Eguiarte a ACI Prensa, la petición debe ser estudiada primero por
la Congregación para la Doctrina de la Fe, “que velará por que el magisterio
del doctorando ortodoxo”; y posteriormente, por la Congregación para las Causas
de los Santos, “que es la encargada de la proclamación y de las derivaciones
litúrgicas de la misma”.
“Si
ambas comisiones dictaminan positivamente sobre la propuesta, entonces se
convoca una reunión conjunta de los Cardenales de ambas
comisiones, que eleva formalmente la petición al Papa”, quien podría proceder a
la proclamación pública del Santo como doctor de la Iglesia.
Si
se sigue el proceso con normalidad, el Papa podría declarar a Santo Tomás de
Villanueva doctor de la Iglesia Universal en aproximadamente unos cuatro o
cinco años.
Fray
Eguiarte resalta que la vida de un doctor de la Iglesia “debe transparentar la
presencia de Dios entre los hombres, encarnando el reino de Dios y su justicia
en el mundo. Y su doctrina tiene que iluminar los grandes interrogantes del
hombre y de la historia, para que los oriente hacia la consumación total, que
Dios sea todo en todos”.
En
ese sentido, subraya que Santo Tomás de Villanueva, que fue declarado santo el
1 de noviembre de 1658 y “podría integrar la lista de ‘doctores de la Iglesia’
porque anunció en todo momento la fe de la Iglesia, tanto desde el púlpito,
como predicador y Obispo, como a través de sus escritos”.
Este
Santo fue “en su tiempo una lumbrera de sabiduría, con la que alumbró no solo a
la orden agustiniana, sino a la Iglesia en general” durante su tiempo como
Obispo de Valencia y “también en la asesoría de los delegados del Concilio de
Trento y anticipándose a algunas de las decisiones que luego este asumiría. La
profundidad de su doctrina queda patente en sus escritos”.
“Su
existencia y su doctrina benefició a los creyentes de entonces y ha beneficiado
y beneficia a los cristianos posteriores a él”, declara el presidente del
Instituto de espiritualidad e historia.
“Si
algo caracterizó a Santo Tomás de Villanueva, fue su profunda sensibilidad
hacia los pobres y su existencia misericordiosa para con ellos. Ahora que acaba
de concluirse el Año de la Misericordia, que la Iglesia nos pide estar en
salida y marchar a las periferias, romper las barreras y solventar los abismos
que separan a los hombres, se puede ver en santo Tomás de Villanueva un ejemplo
de todo ello. Considero que su magisterio, tanto vital como doctrinal, no puede
ser más actual”, insiste.
Breve biografía
Nació
en Fuenllana, un pueblo de Ciudad Real (España) en 1486, sus padres eran
agricultores con una profunda fe. En 1516, con 30 años, entra en la orden
de los Agustinos. Fue prior de Salamanca, Burgos y Valladolid, y visitador y
prior provincial en Andalucía y Castilla.
Además,
gracias a su fama de santidad, Carlos V pidió que fuera predicador de la Corte
y consejero real.
En
1544 fue nombrado Obispo de Valencia (España), donde se adelantó a las reformas
que luego implantaría el Concilio de Trento y en el que él no pudo participar
directamente pero al que envió un memorándum con un emisario.
Inició
una serie de visitas pastorales a todas las parroquias y convocó un Sínodo para
ordenar la diócesis y a su clero que en gran parte no llevaba una vida
ejemplar.
Pocos
días antes de morir Santo Tomás dio su cama a uno de los empleados de la
diócesis y le pidió permiso para usarla hasta que muriera.
Por Blanca Ruíz
Fuente:
ACI Prensa
