Conoce a los siete
clérigos que, cuenta la leyenda, evangelizaron la Península Ibérica
La devoción a la Virgen del Mar, patrona
de la ciudad andaluza de Almería, es relativamente conocida incluso más allá de
las fronteras de Andalucía. Sin embargo, difícilmente podría decirse lo mismo
de San Indalecio, el patrono de Almería, y uno de los siete “varones
apostólicos”, junto a Torcuato, Tesifonte, Segundo, Eufrasio, Celicio y
Hesiquio ¿Quiénes son estos siete hombres?
No se sabe a ciencia cierta si estos
“siete varones” eran romanos, griegos o nativos de Hispania que el propio
Santiago habría bautizado y catequizado en su recorrido por la península. En
todo caso, aparecen mencionados en el Martirologio de Lyon, del temprano siglo
IX, como personajes ya conocidos en el cristianismo europeo desde los siglos V
y VI, y son nombrados y honrados en la liturgia y el canto mozárabes.
De acuerdo a otras fuentes manuscritas
del siglo décimo, estos siete varones llegaron a la ciudad romana de Acci (hoy
Guadix, en la provincia española de Granada), y desde allí emprendieron viaje
(excepto Torcuato, que se quedaría en la localidad predicando) al resto de la
Península, especialmente en la región Bética.
Autores populares del siglo IX funden la
historia de los siete varones apostólicos con la de Santiago Apóstol,
explicando que habrían sido estos quienes llevaron el cuerpo de Santiago de
vuelta a España luego de que fuese decapitado en Jerusalén, para enterrarle en
Compostela. Junto al Apóstol, habrían sido enterrados tres de estos discípulos
suyos, Torcuato, Atanasio y Tesifonte.
Fuente:
Aleteia
