Puntualidad alemana
Hola, buenos días, hoy Sión nos lleva al Señor. Que
pases un feliz día.
Digamos que eso entra en mis "propósitos sin
esperanza". Siempre llego tarde. Para colmo, hace un par de días se me
rompió la correa del reloj y, como lo llevaron a arreglar, me he quedado
totalmente desorientada respecto a las horas. Pero, gracias a esto, he
redescubierto un elemento muy importante del monasterio: ¡la campana!
En la tradición monástica, la campana representa la
voz de Dios. Por eso suena cuando llega el momento de ir al coro: es el Señor
que te llama, que te espera.
Al estar ahora sin reloj, ¡estoy super atenta a las
campanas! En cuanto escucho que empiezan a sonar, salgo corriendo porque... ¡no
sé si voy tarde!
Así he descubierto que, si a la campana le regalo una
obediencia "pronta y alegre", ¡¡llego puntual!!
El Señor me ha iluminado la clave de mi problema:
habitualmente, cuando suena la campana, miro al reloj. "Aún hay
tiempo", me digo, "acabo esto y voy". Pero, claro, los minutos
vuelan... y llego tarde.
¡Qué difícil es dejar las cosas a medias, o que te
interrumpan en el momento de máxima concentración, o...! Incluso de buenas
maneras, cuando nos piden algo, es muy fácil que nos salga el "acabo esto
y te atiendo".
Pero, ¿te has parado alguna vez a pensar que esas
interrupciones pueden ser tus campanas? ¡Ahí está la voz del Señor pidiéndote
ayuda, queriendo actuar a través de tus palabras, de tus gestos, de tu escucha!
Y puede ser que nosotros no siempre estemos atentos...
Pero Cristo sí. Él te escucha con toda su atención en cuanto empiezas a
hablarle. Para Él no hay nada más importante que tú. Está pendiente de todas
tus necesidades, y cuida de ti a cada instante.
Hoy el reto del amor es saludar al Señor antes de
empezar el trabajo, el cole, o antes de entrar en casa... Disfruta de la
alegría profunda de saber que Él está pendiente de ti, sin retrasarse un
segundo. Y pídele unos ojos nuevos: así podrás ver que, detrás de esa persona
que necesita tu atención, ¡está Él queriendo usarte como instrumento de su
amor! Si escuchas esta campana, ¡la puntualidad está garantizada! ¡Feliz día!
VIVE DE CRISTO
Fuente: Dominicas de Lerma