Para hacer que
la unión dure toda la vida es necesario luchar contra hábitos nocivos que, poco
a poco, sabotean tu relación
En el rito de matrimonio, los novios prometen amarse
“hasta que la muerte los separe”. Sólo que esa separación puede ocurrir mucho
antes si no existe alguna preocupación en proteger la relación de amenazas. Una
unión duradera no se hace sólo con sentimientos, sino también con determinación
y sacrificios.
Aquí describimos seis destructores del matrimonio que
tú y tu cónyuge necesitan evitar para que su unión dure toda la vida.
Acuérdate, ustedes son una pareja. Siempre
considera cómo tus decisiones y acciones pueden afectar a tu cónyuge. No
cierres tu mente alrededor de ti mismo y de tus sentimientos. Las emociones de
tu marido o esposa necesitan ser tomadas en cuenta. Por lo tanto, pide la
opinión de él o ella sobre las decisiones importantes que puedan afectar a la
familia y escúchala con atención antes de reaccionar. Ustedes están juntos en
ella, de manera que las decisiones no pueden ser tomadas en una sola dirección.
2.
Control total
Economía, tareas del hogar, niños, cocina, viajes,
etc. Son elementos suficientes para que una sola persona controle todo, sola.
Si quieres mantener un matrimonio saludable, necesitas suavizar la voluntad de
controlar todo y permitir que tu cónyuge tenga voz. El matrimonio es una
alianza, y para que sea una alianza feliz, tú no puedes tener la última
palabra siempre. Da a tu cónyuge la oportunidad de formar parte de las
decisiones y aprende a ceder.
3.
Desprecio del afecto
Sin sexo, sin abrazos, sin besos, sin darse la mano:
esos son los ingredientes para transformar el matrimonio en una rutina
melancólica y fría. Ustedes no necesitan de sexo todas las noches para ser
felices, pero somos seres humanos y necesitamos de afecto. Sea un beso, un
abrazo o ver una película muy juntitos. Preocúpate por darle al otro algún
tipo de cariño todos los días.
4.
Abuso verbal
Insultos, comentarios críticos todo el tiempo o
juicios pesan mucho en la autoestima de una persona. No causes frustraciones
a tu cónyuge. Es natural irritarse a veces, pero no permitas que la
rabia te domine, al punto de decir verdaderas crueldades. Aprende a dar voz
a tus frustraciones sin hacer uso de insultos. Es cuestión de autocontrol.
5.
Sin tiempo juntos
Es verdad que los hijos son importantes, pero también
es importante tener momentos de calidad como pareja. Su relación es la
base de su familia: que sea una base firme. Tus hijos te verán como un ejemplo
de lo que un matrimonio digno debe ser. Encuentren tiempo para estar el uno
con el otro sin los niños. Aprende a aprovechar la compañía de tu cónyuge.
6.
Mentir a cambio de tranquilidad
Para evitar discusiones o conversaciones difíciles,
muchas personas escogen el atajo de la mentira y pueden terminar
acostumbrándose a ese venenoso vicio. Ningún matrimonio se sostiene teniendo
ilusiones como base. Sé honesto y construye tu relación en la verdad. Ser fiel
no tiene que ver sólo con sexo, sino también con ser emocionalmente honesto con
el otro y preocuparse por sus sentimientos.
Fuente: Aleteia
