No hay tiempo
Hola, buenos días, hoy Celia nos lleva al Señor. Que
pases un feliz día.
Ayer, al ponerme la bata de cocina, no me acordé de
que tenía el reloj que me regalaron los Reyes Magos en el bolsillo, y cayó al
suelo desde una altura bastante grande...
Lo cogí para comprobar si se había roto y,
efectivamente, tenía el cristal con dos golpes. "Eso es que ha
rebotado", decía alguna bromeando... Pero yo ni me fijé en el cristal... Fui
directa a los números: "¡¿Dónde están los números?! Pero si tenía
todos..." Y sí, estaban todos, pero estaban bailando por todas partes del
reloj, ¡se habían despegado del golpe! Estaban todos descolocados, había un 2
en medio de las agujas, el 8 donde el 4, el 5 donde el 1... ¡Son números
libres! Y encima, si mueves un poco el reloj, se amoldan y cambian de lado.
Así somos nosotros; tenemos los planes medidos y
calculados a nuestro gusto. Pero nuestros planes no son los del Señor, ni
nuestro tiempo es el del Señor, ¡para Él no hay tiempo y nuestros planes los
lleva Él! Cristo quiere que seamos como esos números, que a su movimiento se
amoldan, quiere que aceptemos su voluntad, con alegría, con la esperanza de que
Él nos lleva y dirige nuestro reloj.
Somos esclavos del tiempo y Él quiere que seamos
libres. ¿Os imagináis a Cristo hablando con los apóstoles y diciéndoles "A
ver, tengo una hora para ti, Pedro; otra para ti, Santiago; y a los demás,
media hora, que es que tengo que ir ahora donde la Magdalena y luego a unas
bodas en Caná..."? No... Él vivía, disfrutaba de cada momento, de cada
conversación, de cada persona.
Por eso hoy el reto es quitarte el reloj. Hoy se te
presentarán conversaciones, momentos en los que te van a pedir ayuda; ya sean
tus hijos, amigos, padres... momentos en los que la gente te va a necesitar. La
respuesta quizá sea "Tengo un rato", "Tengo ahora 10
minutos"... En ese momento, ¡quítate el reloj! Dedícales sin mirar la
hora, hoy no hay tiempo.
VIVE DE CRISTO
Fuente: Dominicas de Lerma
