Trata cómo se ha de rezar oración vocal
con perfección, y cuán junta anda con ella la mental.
1. Ahora, pues, tornemos (1) a hablar con las almas que he
dicho que no se pueden recoger ni atar los entendimientos en oración mental ni
tener consideración. No nombremos aquí estas dos cosas, pues no sois para
ellas, que hay muchas personas en hecho de verdad que sólo el nombre de oración
mental o contemplación parece las atemoriza, [2] y porque (2) si alguna viene a
esta casa, que también, como he dicho, no van todos por un camino.
Pues lo que quiero ahora aconsejaros (y) aun puedo decir
enseñaros, porque, como madre, con el oficio de priora que tengo, es lícito)
(3), cómo habéis de rezar vocalmente, porque es razón entendáis lo que decís. Y
porque quien no puede pensar en Dios puede ser que oraciones largas también le
cansen, tampoco me quiero entremeter en ellas, sino en las que forzado habemos
de rezar, pues somos cristianos, que es el Paternóster y Avemaría; porque no
puedan decir por nosotras que hablamos y no nos entendemos, salvo si no nos
parece basta irnos por la costumbre, con sólo pronunciar las palabras, que esto
basta. Si basta o no, en eso no me entremeto, los letrados lo dirán (4).
Lo que
yo querría hiciésemos nosotras, hijas, es que no nos contentemos con solo eso.
Porque cuando digo "credo", razón me parece será que entienda y sepa
lo que creo; y cuando "Padre nuestro", amor será entender quién es
este Padre nuestro y quién es el maestro que nos enseñó esta oración.
3. Si queréis decir que ya os lo sabéis y que no hay para
qué se os acuerde, no tenéis razón; que mucho va de maestro a maestro, pues aun
de los que acá nos enseñan es gran desgracia no nos acordar; en especial, si
son santos y son maestros del alma, es imposible, si somos buenos discípulos
(5). Pues de tal maestro como quien nos enseñó esta oración y con tanto amor y
deseo que nos aprovechase, nunca Dios quiera que no nos acordemos de El muchas
veces cuando decimos la oración, aunque por ser flacos no sean todas.
4. Pues cuanto a lo primero, ya sabéis que enseña Su
Majestad que sea a solas; que así lo hacía El siempre que oraba (6), y no por
su necesidad, sino por nuestro enseñamiento. Ya esto dicho se está que no se
sufre hablar con Dios y con el mundo, que no es otra cosa estar rezando y
escuchando por otra parte lo que están hablando, o pensar en lo que se les
ofrece sin más irse a la mano; salvo si no es algunos tiempos que, o de malos
humores -en especial si es persona que tiene melancolía- o flaqueza de cabeza,
que aunque más lo procura no puede, o que permite Dios días de grandes
tempestades en sus siervos para más bien suyo, y aunque se afligen y procuran
quietarse, no pueden ni están en lo que dicen, aunque más hagan, ni asienta en
nada el entendimiento, sino que parece tiene frenesí, según anda desbaratado.
5. Y en la pena que da a quien lo tiene, verá que no es a
culpa suya. Y no se fatigue, que es peor, ni se canse en poner seso a quien por
entonces no le tiene, que es su entendimiento, sino rece como pudiere; y aun no
rece, sino como enferma procure dar alivio a su alma: entienda en otra obra de
virtud.
Esto es ya para personas que traen cuidado de sí y tienen
entendido no han de hablar a Dios y al mundo junto.
Lo que podemos hacer nosotros es procurar estar a solas, y
plega a Dios que baste, como digo, para que entendamos con quién estamos y lo
que nos responde el Señor a nuestras peticiones. ¿Pensáis que está callado?
Aunque no le oímos, bien habla al corazón cuando le pedimos de corazón.
Y bien es consideremos somos cada una de nosotras a quien
enseñó esta oración y que nos la está mostrando, pues nunca el maestro está tan
lejos del discípulo que sea menester dar voces, sino muy junto. Esto quiero yo
entendáis vosotras os conviene para rezar bien el Paternóster: no se apartar de
cabe el Maestro que os le mostró.
6. Diréis que ya esto es consideración, que no podéis ni aun
queréis sino rezar vocalmente; porque también hay personas mal sufridas y
amigas de no se dar pena, que como no lo tienen de costumbre, esla recoger el
pensamiento al principio; y por no cansarse un poco, dicen que no pueden más ni
lo saben, sino rezar vocalmente.
Tenéis razón en decir que ya es oración mental. Mas yo os
digo, cierto, que no sé cómo lo aparte (7), si ha de ser bien rezado lo vocal y
entendiendo con quién hablamos. Y aun es obligación que procuremos rezar con
advertencia. Y aun plega a Dios que con estos remedios vaya bien rezado el
Paternóster y no acabemos en otra cosa impertinente. Yo lo he probado algunas
veces, y el mejor remedio que hallo es procurar tener el pensamiento en quien
enderezó las palabras. Por eso tened paciencia y procurad hacer costumbre de
cosa tan necesaria (8).
NOTAS
1 Cf. c.
19, n. 2 s, cuyo tema ahora reanuda; cf. además el c. 21, n. 3.
2 Léase
por (cf. Fr. Luis p. 139). -Como he dicho: cf. c. 17, n. 2; c. 20, n. 1 s; c.
19, n. 9.
3 Súplase
es (cf. Fr. Luis p. 139: lo que ahora quiero aconsejaros... es cómo habéis de
rezar).
4 En la
1ª redacción escribió: si os basta o no, no me entrometo. Eso es de letrados:
ellos lo dirán a las personas que les diere Dios luz para que se lo quieran
preguntar. Y en los que no tienen nuestro estado no me entremeto.
5 ... y
si es maestro del alma y somos buenos discípulos, es imposible [no nos acordar
de él], sino tenerle mucho amor y aun honrarnos de él y hablar en él muchas
veces. -Así, en la 1ª redacción.
6 Doble
alusión bíblica: a Mt 6, 6 y a Lc 6, 12 y 22, 41. -En el ms. de Toledo la
propia Autora enmendó esta afirmación demasiado perentoria, así: que así lo
hacía Su Majestad muchas veces. -Con las palabras lo primero la Santa se
refiere al "cómo habéis de rezar vocalmente, que se propuso tratar en el
n. 1-2: su plan abarca dos puntos: el 1o, exponer la oración vocal en general;
el 2o, cómo rezar en especial el paternóster y avemaría. De hecho, sólo
expondrá la oración dominical, omitiendo el comentario a la salutación angélica
(cf. c. 42, nota 7).
7 No sé
cómo lo aparte: no sé cómo se pueda separar la oración mental de la vocal.
8 La 1ª redacción concluía así: Por eso, tened
paciencia, que esto es menester para ser monjas y aun para rezar como buenos
cristianos, a mi parecer.
Fuente: Mercaba
