Sobre su llegada a Francia se dice que ocurrió hacia el año 800 cuando fue entregada como regalo a Carlomagno
La Santa Túnica que se
cree utilizó Jesús antes de su camino al calvario y de su muerte en Cruz será
muy pronto expuesta al público por ocasión del Año de la Misericordia. El
anuncio lo ha hecho Mons. Stanislas Lalanne, Obispo de Pontoise en Francia y Custodio
de la Túnica de Cristo.
El prelado ha decidido que
con motivo del tiempo jubilar, que convocó el Papa Francisco e iniciará el
próximo 8 de diciembre, la sagrada reliquia de Jesucristo se muestre al público
en una ostensión extraordinaria que comenzará el 25 de marzo y culminará el 10
de abril del próximo 2016. La muestra excepcional tendrá lugar en la Basílica
de Pontoise también con motivo de sus 150º aniversario, y por los 50 años de la
diócesis.
En el Evangelio Según San
Juan 19, 23-24, se narra muy bien que fue lo que ocurrió con la Túnica de Jesús
en su condena a muerte: "Después que los soldados crucificaron a Jesús,
tomaron sus vestiduras y las dividieron en cuatro partes, una para cada uno. Tomaron
también la túnica, y como no tenía costura, porque estaba hecha de una sola
pieza de arriba abajo, se dijeron entre sí: ‘No la rompamos. Vamos a sortearla,
para ver a quién le toca' Así se cumplió la Escritura que dice: Se repartieron
mis vestiduras y sortearon mi túnica. Esto fue lo que hicieron los
soldados".
De la narración Bíblica se
pasa ahora a los acontecimientos históricos que marcan el recorrido de la
sagrada vestimenta. De acuerdo con algunas fuentes, la túnica de Jesucristo fue
desgarrada durante la Revolución Francesa. Se cuenta que el párroco de
Argentuil, para huir de la confiscación de los bienes de la Iglesia, cortó el
vestido en varios trozos que luego encomendó a sus feligreses. El sacerdote
luego es encarcelado, y una vez puesto en libertad recompone como puede la
santa reliquia, pero algunas de las pequeñas piezas no pudieron ser
encontradas.
Sobre su llegada a Francia
se dice que ocurrió hacia el año 800 cuando fue entregada como regalo a
Carlomagno, por parte de la emperatriz Irene de Constantinopla, cuando fue
coronado como emperador. Justamente fue él quien entregó la custodia de la
Santa Túnica al monasterio "La Humildad de Nuestra Señora de
Argentuil".
De allí, la sagrada
vestimenta ha sufrido algunos percances, entre ellos cuando fue escondida por
los normandos dentro de un muro, pero luego reencontrada por los Benedictinos
de San Denis. No hay fuentes que narre cómo llegó la túnica al lugar donde es
actualmente custodiada.
El último episodio
conocido relacionado con ella fue el robo que sufrió en 1983 por un
desconocido, pero la Túnica fue devuelta misteriosamente.
Desde que es venerada en
Francia, la Santa Túnica ha sido visitada por varios reyes, entre ellos Luis
VII, San Luis, Francisco I, Enrique III, Luis XIII. Las reinas María de Médici
y Ana de Austria, también han sido algunas de sus visitantes más ilustres.
Los organizadores de la
exposición esperan que para la próxima ostensión, la Túnica sea venerada por
unos 150 mil peregrinos, superando así los 80 mil que la apreciaron en la
última exposición pública que ocurrió en 1986.
Fuente: Gaudiumpress
