Toda la fuerza de la Penitencia consiste en que nos restituye a la gracia de Dios y nos une con Él con profunda amistad
¿Por qué compartir con un sacerdote nuestras tribulaciones y pecados?, es la
pregunta que suelen hacer agnósticos y demás personas lejanas a la Iglesia, y a la cual
responde el libro “Me dejé seducir. Por qué confesarse” del sacerdote panameño
Ricardo Reyes.
“Mi experiencia de fe es que a más pecados, Dios da respuestas con más
misericordia, y cuando uno se siente amado con sus pecados, entonces encuentra
algo que no es humano. Los invitaría a dejarse maravillar por un amor que nos
ama en todas nuestras debilidades.
Así, a través de un diálogo entre un agnóstico y un sacerdote que atraviesa
una crisis existencial, el texto expone la importancia y la necesidad del
sacramento de la Reconciliación y las razones para acercarse al
confesionario.
En declaraciones a ACI Prensa, el P.
Reyes explicó que la mayor dificultad para que las personas se acerquen a este
sacramento es que “no se conoce suficiente cómo pasa la gracia a través de
él”.
“Lo primero que le diría a una persona extraña al sacramento es que para mí
es motivo de consolación cada día, y así como nosotros necesitamos consolaciones
externas, también necesitamos consolaciones en el espíritu, y si no
experimentamos eso que nos consuela por dentro, o algo más grande que pueda
llenar ese vacío, al final siempre vivimos con el ansia de llenarnos por cosas
materiales que al final nunca nos bastan”, señaló.
El título del libro obedece al consuelo recíproco entre los dos personajes
que ocurre cuando se dejan seducir por Dios. En efecto, indica, toda la fuerza
de la Penitencia consiste en que nos restituye a la gracia de Dios y nos une con
Él con profunda amistad.
“Mi intención principal era que libro pueda llegar a cualquier tipo de
público, no necesariamente a un público creyente, porque yo pienso que el tesoro
que la Iglesia posee es el que da sentido a la vida del hombre, en general.
Tenemos la misión de encontrar el lenguaje que habla al hombre de hoy, y que en
el fondo sufre como todos los demás. Entonces no es solo el encontrar a Dios,
sino el modo para acercarnos a ellos y encontrar el lenguaje para hablarles”,
señaló el P. Reyes.
El libro fue presentado pocos días después que el Papa Francisco promulgara a
través de una Bula el Jubileo de la Misericordia, al que dará inicio con la
apertura de la “Puerta Santa” del 8 de diciembre, Solemnidad de la Inmaculada
Concepción, concluyendo el 20 de noviembre de 2016, Solemnidad de Cristo Rey del
Universo.
El sacerdote, que también es autor de las obras "La unidad en el pensamiento
litúrgico de Joseph Ratzinger" y “Cartas entre cielo y tierra”, expresó
que su mayor deseo “es que este libro ayude a las personas, que sea un modo para
que las personas puedan tener este encuentro personal con el Señor, después el
Señor sabrá cómo llevarlo hacia delante”, concluyó.
Fuente: ACI
