Afirma que el Gobierno «no esgrimió las razones» por
las que dio marcha atrás
En su primera comparecencia después de su dimisión por la retirada
del anteproyecto de la nueva ley del aborto, el exministro de Justicia Alberto
Ruiz Gallardón aseguró este viernes que «las razones» por las que el
Gobierno decidió dar marcha atrás con este anteproyecto «no se esgrimieron».
«Me da igual. No me importa que la ley se haya retirado porque lo
haya promovido un lobby económico o que fuera por un beneficio electoral. No hay
un solo motivo que se pueda anteponer al deber moral de defender la vida. Lo único que sé es que me da
asco», aseguró el exministro durante la conferencia inaugural del XVI Congreso Católicos y Vida Pública, que se celebra hasta el
16 de noviembre en el campus de Montepríncipe de la Universidad CEU-San
Pablo.
Visiblemente decepcionado por la falta de apoyo del
Gobierno, Ruiz Gallardón hizo un llamamiento «a vencer las teorías
políticamente correctas» y «mal llamadas progresistas».
«No hay nada más progresista que defender la vida», aseveró. A renglón seguido,
añadió que “no hay éxito social ni profesional” que compense la renuncia a
aquello en lo que “con honestidad” una persona cree, refiriéndose a los motivos
de su dimisión el pasado mes de septiembre.
El aborto «como anticonceptivo»
En un claro alegato a favor de la
familia, el exministro explicó que nada atenta más contra esta
institución que el aborto, sobre todo si el concebido es un niño con
discapacidad. «El hecho de que el anteproyecto defendiera que una persona con discapacidad
tuviera el mismo derecho a vivir que el resto era una de las cosas que
menos apoyo tenía en la opinión pública», afirmó Gallardón, quien insistió en
que esta postura «ataca directamente a la
familia porque es precisamente la familia la que cuida al frágil e indefenso».
También criticó que la actual ley del aborto conciba el aborto como
un derecho. De este enfoque legislativo se deriva, a su parecer, el hecho de que
el aborto “sea utilizado como un método anticonceptivo”.
"Eso es así de brutal",
señaló.
Durante su discurso, el exalcalde de Madrid además lamentó las bajas
cifras de natalidad, el envejecimiento de la población y el aumento de las
rupturas matrimoniales. «Todos estas cifras indican una desestructuración brutal y
sin precedentes de la sociedad. Es la realidad, no una visión catastrofista»,
aseguró.
Fuente: ABC
