Mosher destacó que el resultado electoral “confirma que Estados Unidos continúa moviéndose hacia el respeto de la vida”.
El presidente del Population Research Institute (PRI),
Steve Mosher, destacó la victoria del Partido Republicano sobre el Partido
Demócrata en las elecciones generales de Estados Unidos del 4 de noviembre, y
destacó que el gran derrotado es el lobby del aborto.
En un boletín publicado por el PRI, titulado
"Ganan pro vidas, pierden Obama y sus legisladores abortistas",
Mosher señaló que la noche del 4 de noviembre fue “memorable para aquellos que
valoran la vida y la libertad”.
Mosher destacó que el
resultado electoral “confirma que Estados Unidos continúa moviéndose hacia el
respeto de la vida”.
“El Senado está ahora
firmemente en manos del partido republicano, que en su plataforma partidaria
declara que se opone al aborto. Pero además todos y cada uno de los nuevos
senadores republicanos es pro-vida, incluso por su opción personal más que por
la mera indicación partidaria”.
Mosher señaló que en enero de
2015 “los republicanos tomarán el control del Senado, lo que significa que, por
primera vez en muchos años, los pro-vida tendrán una vez más el control de
ambas cámaras del Congreso”.
“Muchos proyectos de ley
pro-vida aprobados por la Cámara de Representantes con voto bipartidista
tendrán la oportunidad en esta legislatura que se inicia y ser votados y
aprobados en el Senado también”, dijo.
En declaraciones a ACI Prensa, la
directora de Demócratas por la Vida, Kristen Day, responsabilizó a las posturas
sobre el aborto del Partido Demócrata de su derrota en el Senado.
Day dijo a ACI Prensa que
“fue un ciclo electoral difícil para los demócratas pro-vida, en gran parte
debido a las posturas sobre el aborto de nuestro propio partido”.
“En estados y distritos
pro-vida, los Demócratas, y particularmente las mujeres pro-vida, tienen
dificultades para promover a un candidato que está asociado con un partido que
no solo apoya el aborto, sino que activamente hace campaña contra dar cualquier
restricción razonable a un ‘procedimiento médico’ que acaba con una vida”,
explicó Day en un comunicado.
La líder de Demócratas por la
Vida indicó que 21 millones de miembros del partido se identifican como
pro-vidas, y que la postura inflexible a favor de este partido a favor del
aborto es muy extrema para la mayoría de sus miembros.
“Una gran mayoría de
Demócratas apoyan restricciones razonables al aborto. Estamos alienando a toda
una nueva generación de Demócratas pro-vidas”, señaló.
Kristen Day lamentó que ser
un Demócrata pro-vida actualmente es casi imposible, pues “los estrategas del
partido dicen que tienes que cambiar tu postura y ser pro-elección si quieres
escalar en el partido. Tremenda presión para eso”.
Carol Tobías, presidenta de
National Right to Life, Carol Tobías, coincidió con Day, y señaló que “hubo
algunos Demócratas que dijeron ‘soy pro-vida’”, pero que luego “votaron contra
medidas pro-vida. Estaban diciendo una cosa y haciendo otra”.
Tobías señaló que “hay una
tremenda presión sobre los Demócratas. Se espera que sigan la línea de su
partido y apoyen el aborto sin límites. Y el financiamiento del aborto con
fondos del contribuyente”.
Steve Mosher destacó que tras
la victoria del Partido Republicano “es razonable esperar” que “la Cámara de
Representantes aprueben el proyecto de ley que prohíbe los abortos selectivos por
sexo o raza, conocida como el Acta de No Discriminación Pre Natal, que pasará
al Senado y será enviada al Presidente”.
“La Cámara también podrá
prohibir casi todos los abortos después de la vigésima semana de embarazo con
el Acta de Protección a la Capacidad de Dolor del Niño por Nacer que entrará al
Senado y será enviada al Presidente. Mitch McConnell ha prometido que esta
legislación sea puesta a votación en el Senado”.
Además, se espera que la
Cámara de Representantes “prohíba el financiamiento para los grupos que
realizan abortos”.
“El Acta de No Financiamiento
de Abortos con el Dinero de los Impuestos pasará al Senado y será enviada al
Presidente. La Cámara de Representantes bloqueará la financiación del
Obamacare, pasará al Senado y será enviada al Presidente junto con un proyecto
de ley para derogar el Obamacare”.
Mosher reconoció que “por
supuesto, cada una de estas iniciativas legislativas pro-vida serán muy
probablemente vetadas por el Presidente Obama”. Sin embargo, “trabajando
juntos, tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado, podemos
incorporar el lenguaje pro-vida en otros proyectos que Obama querrá aprobar”.
“De esta manera, Obama estará obligado a firmarlas o arriesgarse a
perder fondos para los programas que valora”, concluyó.
Fuente: ACIPRENSA
