CONTEMPLAR LA BELLEZA DE TODO LO CREADO ES VER A DIOS

Para un cristiano es imposible entender la postura de quienes no creen en Dios porque basta con contemplar la creación para reconocer Su existencia

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A los cristianos nos basta lo que dice en Génesis para reconocer la existencia de Dios y que de Él provienen todas las cosas: "Al principio creó Dios el cielo y la tierra" (Gn 1, 1). Por eso, podemos encontrarlo en cualquier parte y en todas sus criaturas.

Y entendemos que la belleza es parte de la Presencia y la omnipotencia de Dios, como enseñó el Papa Benedicto XVI en una Audiencia general:

"...es Dios el origen de todas las cosas y en la belleza de la creación se despliega su omnipotencia de Padre que ama".

Contemplar la belleza de la creación

El Santo Padre Benedicto XVI describe de una manera muy hermosa cómo la contemplación de la naturaleza hace al ser humano caer en la cuenta de la realidad de su pequeñez y la inmensidad del Creador. Este es el primer paso para el encuentro de hombre y la mujer con Dios:

"El Salmista, mirando a los cielos, se pregunta: «Cuando contemplo el cielo, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que has creado. ¿Qué es el hombre para que te acuerdes de él, el ser humano, para mirar por él?» (8, 4-5). El ser humano, creado con amor por Dios, es algo muy pequeño ante la inmensidad del universo. A veces, mirando fascinados las enormes extensiones del firmamento, también nosotros hemos percibido nuestra limitación. El ser humano está habitado por esta paradoja: nuestra pequeñez y nuestra caducidad conviven con la grandeza de aquello que el amor eterno de Dios ha querido para nosotros".

Encontrar a Dios en su obra

Lo santos también han contemplado a Dios en la naturaleza y la han usado para hacer llegar la fe al corazón del hombre. Cuando fue enviada a evangelizar a los indígenas de la selva colombiana, santa Laura Montoya expresó:

"No tienen sagrario pero tienen naturaleza; aunque la presencia de Dios es distinta, en las dos partes está y el amor debe saber buscarlo y hallarlo en donde quiera que se encuentre".

En ese mismo sentido, leemos la afirmación del Papa Benedicto XVI:

"El creyente puede leer el gran libro de la naturaleza y entender su lenguaje (cf. Sal 19, 2-5); pero es necesaria la Palabra de revelación, que suscita la fe, para que el hombre pueda llegar a la plena consciencia de la realidad de Dios como Creador y Padre".

Por eso, cuando te asalte la duda y el maligno pretenda hacerte desconocer la existencia de Dios, mira el cielo estrellado, observa las flores del campo, contempla la inmensidad del mar y ahí confirmarás la Presencia del Creador.

Mónica Muñoz

Fuente: Aleteia