Para un cristiano es imposible entender la postura de quienes no creen en Dios porque basta con contemplar la creación para reconocer Su existencia
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| Crédito: Ground Picture | Shutterstock |
A los
cristianos nos basta lo que dice en Génesis para reconocer la existencia de
Dios y que de Él provienen todas las cosas: "Al principio creó Dios el
cielo y la tierra" (Gn 1, 1). Por eso, podemos encontrarlo en cualquier
parte y en todas sus criaturas.
Y entendemos
que la belleza es parte de la Presencia y la omnipotencia de Dios, como enseñó
el Papa Benedicto XVI en una Audiencia general:
"...es
Dios el origen de todas las cosas y en la belleza de la creación se despliega
su omnipotencia de Padre que ama".
Contemplar
la belleza de la creación
El Santo Padre Benedicto XVI describe de una manera muy
hermosa cómo la contemplación de la naturaleza hace al ser humano caer en la
cuenta de la realidad de su pequeñez y la inmensidad del Creador. Este es el
primer paso para el encuentro de hombre y la mujer con Dios:
"El
Salmista, mirando a los cielos, se pregunta: «Cuando contemplo el cielo, obra
de tus dedos, la luna y las estrellas que has creado. ¿Qué es el hombre para
que te acuerdes de él, el ser humano, para mirar por él?» (8, 4-5). El ser
humano, creado con amor por Dios, es algo muy pequeño ante la inmensidad del
universo. A veces, mirando fascinados las enormes extensiones del firmamento,
también nosotros hemos percibido nuestra limitación. El ser humano está
habitado por esta paradoja: nuestra pequeñez y nuestra caducidad conviven con
la grandeza de aquello que el amor eterno de Dios ha querido para
nosotros".
Encontrar a
Dios en su obra
Lo santos
también han contemplado a Dios en la naturaleza y la han usado para hacer
llegar la fe al corazón del hombre. Cuando fue enviada a evangelizar a los
indígenas de la selva colombiana, santa Laura Montoya expresó:
"No tienen
sagrario pero tienen naturaleza; aunque la presencia de Dios es distinta, en
las dos partes está y el amor debe saber buscarlo y hallarlo en donde quiera
que se encuentre".
En ese mismo
sentido, leemos la afirmación del Papa Benedicto XVI:
"El
creyente puede leer el gran libro de la naturaleza y entender su lenguaje (cf. Sal
19, 2-5); pero es necesaria la Palabra de revelación, que suscita la fe, para
que el hombre pueda llegar a la plena consciencia de la realidad de Dios como
Creador y Padre".
Por eso, cuando
te asalte la duda y el maligno pretenda hacerte desconocer la existencia de
Dios, mira el cielo estrellado, observa las flores del campo, contempla la
inmensidad del mar y ahí confirmarás la Presencia del Creador.
Mónica Muñoz
Fuente: Aleteia
