El Papa León XIV volvió a elevar su voz ante el sufrimiento provocado por las guerras y los conflictos que continúan golpeando a numerosas poblaciones civiles
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| Centro de Odesa, Ucrania, el 9 de agosto de 2026. |
Tras el rezo
del Ángelus, León XIV expresa su preocupación y su cercanía ante la violencia
que se está produciendo en Sudán, Ucrania y Rusia. Hace un llamamiento a la
conversión de los corazones «de quienes siembran la violencia» y a que se ponga
fin al «número cada vez mayor de víctimas civiles».
Al concluir la
oración mariana del Ángelus este domingo 9 de agosto de 2026 en la Plaza de San
Pedro, el Papa León XIV volvió a elevar su voz ante el sufrimiento provocado
por las guerras y los conflictos que continúan golpeando a numerosas poblaciones
civiles. El Pontífice dirigió un llamamiento particular por Sudán, Ucrania y
Rusia, con una renovada petición para que las partes depongan las armas y se
abran caminos concretos hacia la paz.
Al referirse a
la situación en Sudán, el Obispo de Roma manifestó su preocupación por la
tragedia que se vive especialmente en la ciudad de El-Obeid y aseguró su
cercanía espiritual a todo el pueblo sudanés. En este contexto, pidió a las
autoridades garantizar corredores humanitarios para la población civil e instó
a la comunidad internacional a respaldar los esfuerzos encaminados a alcanzar
un alto el fuego inmediato.
“Recemos para
que el Señor sostenga a quienes sufren, convierta los corazones de quienes
siembran la violencia y conceda la paz tan esperada”, exhortó el Papa.
Evitar otra
catástrofe humanitaria
Las Naciones
Unidas advierten a la comunidad internacional de que El-Obeid corre el riesgo
de convertirse en la próxima catástrofe humanitaria de Sudán. La población
denuncia que se está quedando sin alimentos, agua y suministros médicos tras
meses de asedio, mientras los drones siguen lanzando ataques y la violencia
sexual se ha vuelto más habitual.
Los combates
continúan en la capital del estado de Kordofán del Norte y sus alrededores, ya
que El-Obeid se encuentra en un corredor estratégico del centro de Sudán y en
la carretera que conduce a la región occidental de Darfur.
Más de 14
millones de personas se han visto desplazadas en todo Sudán y millones padecen
hambre tras tres años de conflicto.
"La guerra
solo genera más guerra"
El Pontífice
dirigió también su pensamiento a Ucrania y Rusia, ante las noticias de nuevas
víctimas civiles. Con dolor, constató que los episodios de violencia “se
suceden” y, más aún, “se multiplican”, dejando tras de sí un número creciente
de personas asesinadas y heridas, entre ellas niños.
El Sucesor de
Pedro expresó su cercanía a las familias de las víctimas, a los heridos y a
todos aquellos que padecen las consecuencias de la guerra. Ante esta realidad,
renovó su llamamiento a respetar el derecho humanitario y a poner fin, por
ambas partes, a los ataques contra objetivos civiles.
“La guerra no
hace más que generar más guerra y provoca un enorme sufrimiento”, advirtió el
Papa, antes de reclamar un cambio de rumbo: “Es hora de detener la espiral de
violencia y dar cabida a la diplomacia y al diálogo para allanar el camino
hacia la paz”.
Jóvenes:
déjense inspirar por los santos
Tras saludar a
grupos procedentes de toda Italia, el Papa destacó la presencia de tantos
grupos de jóvenes en la Plaza de San Pedro. Puntualizó que han decidido
"dedicar parte de sus vacaciones a actividades que fomentan el crecimiento
personal y la amistad como signo de esperanza". En particular, recordó su
encuentro con los jóvenes en Asís, desarrollado el 6 de agosto durante
su Visita Pastoral a la ciudad italiana, que concluyó el GO!
Franciscan Youth Meeting 2026.
El Papa León
animó a los jóvenes a tomar como ejemplo a los santos del calendario litúrgico
de estos días: San Domingo, Santa Teresa Benedicta de la Cruz, San Lorenzo y
Santa Clara de Asís.
“A todos
ustedes, chicos y chicas que me escuchan, quiero recordarles que en estos días
el calendario litúrgico nos presenta algunas figuras maravillosas de santos y
santas, a las que los invito a conocer mejor: ayer, el gran Santo Domingo,
fundador de los Frailes Predicadores; hoy, Santa Teresa Benedicta de la Cruz,
Edith Stein, carmelita asesinada en Auschwitz y copatrona de Europa; mañana,
San Lorenzo, diácono de la Iglesia de Roma; pasado mañana, Santa Clara de Asís,
que dejó una vida acomodada para seguir a Jesús, pobre y humilde, siguiendo el
ejemplo de su conciudadano San Francisco. ¡Queridos jóvenes, dejen
entusiasmarse por estos ejemplares testigos del Evangelio!”
Sebastián
Sansón Ferrari
Ciudad del
Vaticano
Fuente: Vatican
News
