Mons. Mariano Crociata, presidente de la COMECE, insistió en la necesidad de una paz justa y duradera en Ucrania y advirtió contra “un espectáculo vergonzoso” que falsamente retrata a la víctima como el agresor
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Crédito: ALEXANDRE LALLEMAND / Unsplash. |
En el contexto
de la creciente complejidad e incertidumbre geopolítica en torno a la paz en
Ucrania, la presidencia de la Comisión de las Conferencias Episcopales de la
Unión Europea (COMECE) emitió un comunicado el martes 4 de marzo expresando un
firme apoyo a Ucrania.
Los obispos
europeos manifiestan que “la lucha de Ucrania por la paz también será decisiva
para el destino de Europa y del mundo”. Asimismo, enfatizan que “la lucha de
Ucrania por la paz y la defensa de su integridad territorial no es sólo una
lucha por su propio futuro” y que su desenlace “también será decisivo para el
destino de todo el continente europeo y de un mundo libre y democrático”.
En un panorama
geopolítico que los obispos de la Unión Europea describen como “complejo” y
marcado por “la imprevisibilidad de las acciones emprendidas por algunos
miembros de la comunidad internacional”, la presidencia de COMECE insta a la
Unión Europea y a sus Estados miembros a mantenerse unidos en su compromiso de
apoyar a Ucrania y a su pueblo.
Piden que se
incluya a Ucrania en las negociaciones
“La invasión de
Ucrania por parte de Rusia es una flagrante violación del derecho
internacional. El uso de la fuerza para alterar las fronteras nacionales y los
atroces actos cometidos contra la población civil no solo son injustificables,
sino que exigen una consecuente búsqueda de justicia y rendición de cuentas”,
señala el comunicado.
Según se
detalla en una nota de prensa, los obispos también afirman que una paz
integral, justa y duradera en Ucrania sólo puede lograrse mediante
negociaciones, las cuales deben estar respaldadas por una fuerte solidaridad
transatlántica y global, e incluir a Ucrania. “Para que sea sostenible y justa
—afirman los obispos de la UE—, un futuro acuerdo de paz debe respetar
plenamente el derecho internacional y estar sustentado por garantías de
seguridad efectivas para evitar que el conflicto resurja”.
Además, la
COMECE insta a la comunidad internacional a “seguir ayudando a Ucrania en la
reconstrucción de la infraestructura destruida” y especifica que Rusia “debe
participar adecuadamente en este esfuerzo”. También subraya que Ucrania es “la
víctima en esta guerra y Rusia el agresor”, subrayando que cualquier intento de
distorsionar la realidad de esta agresión debe ser “rechazado firmemente”.
En cuanto a la
solicitud de Ucrania para unirse a la Unión Europea y las reformas internas
emprendidas para lograr este objetivo, los obispos de la UE instan a la UE a
“avanzar con el proceso de ampliación de manera oportuna y justa junto con
otros países candidatos”.
La declaración
concluye expresando la esperanza de que la Unión Europea “permanezca fiel a su
vocación de ser una promesa de paz y un ancla de estabilidad para su vecindario
y para el mundo”, particularmente en un momento en que se están redefiniendo
los contornos de una nueva arquitectura de seguridad global.
Asimismo, Mons.
Mariano Crociata, presidente de la COMECE, insistió en la necesidad de una paz
justa y duradera en Ucrania y advirtió contra “un espectáculo vergonzoso” que
falsamente retrata a la víctima como el agresor.
Esta es la
respuesta de los obispos europeos después del tenso encuentro el pasado 28 de
febrero entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente de
Ucrania, Volodímir Zelenski. Durante la reunión televisada, Trump y el
vicepresidente J.D. Vance reprocharon a Zelenski por su supuesta negativa
a querer colaborar a favor de la paz e incluso de “jugar con la Tercera
Guerra Mundial”. Donald Trump advirtió a Zelenski que retiraría el apoyo
militar ruso a Ucrania, una amenaza que se ha materializado este martes.
Por Almudena
Martínez-Bordiú
Fuente: ACI Prensa