LA IGLESIA EN ESPAÑA CELEBRA SU APORTACIÓN MISIONERA AL CONTINENTE AMERICANO

La Iglesia Católica en España celebra este domingo el Día de Hispanoamérica, bajo el lema “Historia de Esperanza”, para conmemorar la llegada y permanencia de la fe católica en el continente, donde la presencia misionera española sigue presente más de 5 siglos después.

Cartel de la Jornada
Según datos de Obras Misionales Pontificias, dos tercios de los más de 6.000 misioneros españoles en activo se encuentran en el continente americano, siendo Perú el país con mayor presencia. 

En este día, se subraya de forma especial la labor desarrollada por los 138 misioneros de la Obra para la Cooperación Sacerdotal Hispanoamericana (OCSHA), dependiente de la Conferencia Episcopal Española cuya presencia, además de los países hispanos, se extiende a Brasil y Estados Unidos. 

Las Archidiócesis de Toledo (27), Burgos (12), Madrid (11) y Valencia (9) son las que aportan un mayor número de sacerdotes a la OCSHA, aunque son casi 50 de las 69 diócesis territoriales españolas las que colaboran en esta obra

Así sucede con el P. Luis García, originario de Almería y que lleva más de 30 años en la Diócesis de Viedma, en la Patagonia argentina, donde dedica sus esfuerzos a trabajar con jóvenes que acaban teniendo problemas con la justicia. 

El P. García comparte su anhelo de que sean muchos más los que acudan a las misiones en Hispanoamérica: “Hay muchos lugares en los que anunciar a Jesús, hay muchas personas que necesitan el testimonio de los misioneros”, ha explicado en un vídeo difundido por las Obras Misionales Pontificias en el que intervienen otros miembros de la OCSHA.

América, un continente de esperanza

El Cardenal Robert Prevost, presidente de la Pontificia Comisión para América Latina, ha subrayado en el mensaje con motivo de este día cómo la presencia de la Iglesia en el continente americano, desde la llegada de los primeros misioneros españoles, “ha colaborado en hacer de los pueblos que lo integran ‘historias de esperanza’”.

A pesar de los “momentos de dificultad, de prueba y hasta de conflicto”, la fe cristiana ha llevado a América “la certeza de que Jesucristo ha vencido ya a la muerte, la esclavitud y al pecado”, algo que resulta “irreductible al mero optimismo”. 

Al entender del purpurado, esta esperanza “es la misma certeza de la fe, pero extendiéndose a través del tiempo” y sirve para “ponernos en marcha y mantenernos en comunión”. 

En otras palabras, el Cardenal Prevost ha indicado que la esperanza “no es un mero horizonte ‘inspirador’, un lema ‘motivador’ o una suerte de ‘sueño utópico’ para salir de nuestro inmediatismo”. 

Más allá, constituye “la seguridad existencial, que se nos regala como gracia, de que la compañía de Jesucristo en nuestras vidas es auténticamente contemporánea”. 

Frente a las numerosas “contradicciones, miserias y absurdos” que se viene en el continente americano, el Cardenal Prevost señala que “el principal signo de los tiempos es el propio Jesucristo” que “siempre suscita, de manera discreta, pero eficiente, conversión, comunión, fraternidad y misión”. 

“Con esto bien asentado en nuestra mente y en nuestro corazón, podemos entender de una nueva manera que los pueblos americanos constituyen un ‘continente de la esperanza’ como han dicho todos los papas desde san Pablo VI y hasta nuestro actual Pontífice”, añade el purpurado.

“¡Quiera Dios que todos los misioneros en tierras americanas encuentren, durante el año jubilar, motivos renovados para anunciar que ‘la esperanza no defrauda’”, concluye el mensaje antes de encomendarse a la Virgen de Guadalupe. 

Por Nicolás de Cárdenas

Fuente: ACI

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