Un importante médico católico destacó la importancia de la oración en la lucha contra el aborto, pues “intervienen ahí fuerzas oscuras”.
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| Imagen referencial. Crédito: freestocks / Unsplash |
“La
buena obstetricia implica también buena enfermería, buena Medicina de familia,
buenos cuidados materno infantiles, buenos pediatras”, señaló.
“La
buena asistencia social requiere alguna – no mucha- inversión, centros de ayuda
a la fertilidad, guarderías, orfanatos y adopciones”, añadió.
Además,
continuó el Dr. Simón Castellví, “la
oración, pública o privada, particular o colectiva es necesaria,
ya que el ser humano es biopsicosocial, familiar y espiritual”.
“La destrucción de un pequeño ser de nuestra especie no es solo un acto humano
sino que también intervienen
ahí fuerzas oscuras a las que hay que enfrentarse”, señaló.
“Una
prueba de ello es la tozudez y las mentiras con que defienden el aborto tantas
personas, mandantes de intereses y medios de comunicación”, dijo.
El
médico católico resaltó la importancia de la reciente decisión de la Corte
Suprema de Estados Unidos de derogar el fallo del caso Roe vs. Wade, que abrió
las puertas al aborto legal en el país en 1973.
“A partir de ahora, el aborto no se
considera como un derecho por parte de la ley civil suprema y
su regulación se devuelve a los estados de la Unión y al pueblo
norteamericano”, destacó el médico.
“La
verdad es que a los jueces del alto tribunal no les ha hecho falta hacer
ninguna ‘trampa’ ni hacer prevalecer su ideología en un fallo muy bien
argumentado”, expresó.
El
Dr. Simón Castellví indicó que, tal como ha determinado la Corte Suprema, “la constitución americana no hace
mención expresa al aborto provocado. Y tampoco de manera implícita”.
“A
los ‘padres fundadores’, que se tomaron muchas molestias para que la nueva
nación tuviera unas instituciones estables y con garantías y contrapesos, ni se
les pasaba por la cabeza que arrancar violentamente a un ser humano del vientre
materno pudiera aprobarse o protegerse”.
“Y
eso que dudo desconocieran el submundo de enfermedades y embarazos en que
estaba inmersa la prostitución en aquella época como en la nuestra”, señaló.
El Dr. Simón Castellví subrayó que “a
diferencia de otros países o culturas, las leyes suelen cumplirse en los
Estados Unidos”.
“Es
muy posible que se penalice a los que intervengan en el procedimiento y se
apliquen atenuantes o eximentes a las madres, que son también víctimas”.
“Se
calcula que el número de abortos provocados disminuirá un 13 % (los
norteamericanos son aficionados a cuantificarlo todo y a hacer muchas
estadísticas, lo que ayuda a la investigación y a la ciencia)”, señaló.
El
médico católico indicó que si bien “no
está todo ganado para la causa de la vida. Pero es un buen comienzo”.
“Espero
que algún día la vida sea protegida, al margen de lo que diga cualquier ley. La
vida es un don. Y tenemos derecho a que ningún humano nos lo arrebate. No somos
seres descartables”, expresó.
