Con ocasión de la Fiesta de Nuestra Señora de Lourdes que se celebra cada año el 11 de febrero, el Papa Francisco envió un video mensaje en el que invitó a pedir a la Virgen María que “nos ayude a ser comunidad”
| Imagen referencial. Papa Francisco reza ante gruta de la Virgen de Lourdes. Foto: Vatican Media |
“Le pedimos a la Virgen que nos ayude a ser comunidad. ¡Madre,
ayúdanos a ser comunidad!, para que salgamos al encuentro como comunidad. El
encuentro siempre es abrirse a otros, lo contrario del encuentro es cerrar el
corazón. ¡Madre, que no tengamos el corazón cerrado!, porque el
egoísmo es una polilla que come por dentro el corazón”, señaló el Santo
Padre.
En esta línea, el Papa se dirigió a los fieles presentes en el
Santuario de Nuestra Señora de Lourdes en Francia para celebrar esta importante
fiesta anual y destacó que las personas han acudido “como peregrinando con el
alma y pidiendo a la Virgen una gracia muy grande: Madre, ayúdanos a ser
una comunidad que sale al encuentro de todos”.
Por ello, el Santo Padre alentó a acudir a la Virgen María y
rezar: “Ayúdanos a ser comunidad que sale al encuentro de todos, para salir a
encontrar a los demás, pero también para salir a dejarse encontrar”.
En este sentido, el Papa explicó que “el encuentro es mutuo, el
encuentro no es una limosna, es jugarse por un estilo, es caminar juntos,
escaparse de ‘lo solitario’ y del aislamiento para estar junto a los demás,
con los amigos, con la familia, con el Pueblo de Dios, todos juntos rezando
delante de la Virgen”.
Finalmente, el Santo Padre expresó su cercanía espiritual a las
personas presentes en esta celebración del Santuario de Nuestra Señora de
Lourdes y aseguró sus oraciones mientras que les pidió por favor rezar por él
“Les mando mi bendición, que Jesús los bendiga mucho, y que la
Virgen los acompañe de la mano. ¡Buena fiesta!”, concluyó el Papa en el video
mensaje.
Previamente, durante la Audiencia
General del miércoles 9 de febrero el Papa recordó que este 11 de
febrero la Iglesia Católica celebra la memoria de la Virgen
de Lourdes y animó a cada uno a “imitar a la Virgen Santa en
su plena disponibilidad a la voluntad divina”.
“Que su ejemplo y su intercesión sean un estímulo para fortalecer
su testimonio del Evangelio”, pidió en aquella ocasión.
Santuario de Lourdes
El Santuario de Nuestra Señora de Lourdes, en Francia, es el
destino de millones de peregrinos, sobre todo la gruta en la que la Virgen
María se apareció a Santa Bernardette Soubirus en 1858.
Los fieles tienen especial devoción a la Virgen María y al agua de
Lourdes. Todo comenzó el 25 de febrero de 1858 cuando la Nuestra Señora le dijo
a Santa Bernardette: “ve a beber y a lavarse en la fuente” una invitación “para
todos los peregrinos hasta el día de hoy”.
“El agua de Lourdes no debe confundirse con agua bendita. Es un agua
normal, ligeramente calcárea y comparable a cualquier otra agua de manantiales
cercanos” que no tiene virtud térmica o propiedad específica, sino que “es
completamente independiente del río Gave de Pau y se conduce por unos canales
hacia unos depósitos para alimentar los diferentes grifos y piscinas”, describe
la web oficial del Santuario.
Al día de hoy, existen innumerables milagros que están vinculados
al uso del agua luego de ocurridas las apariciones de la Virgen María desde
1858.
“Aparentemente el medio más frecuente de las curaciones es el
empleo del agua de la fuente, ya sea en aplicación directa, tomándola o
bañándose en ella. La Iglesia Católica especifica que Dios cura a través de los
elementos naturales y los sacramentos, con la ayuda de la Virgen María y la
oración de los cristianos”.
Por su parte, Santa Bernardette Soubirous dijo en una ocasión:
“esta agua es considerada como un medicamento... pero tienes que guardar la fe
y orar: ¡esta agua no podría hacer nada sin fe!”.
En esta línea, San Juan Pablo II instituyó hace 30 años la
celebración de la Jornada
Mundial del Enfermo en la fiesta de Nuestra Señora de Lourdes.
Por Mercedes de la Torre
Fuente: ACI Prensa