Al poco tiempo de ser elegido Papa el 16 de octubre de 1978, San Juan Pablo II agradeció de manera especial a santa Eduviges, cuya fiesta la Iglesia celebró el sábado, día 16.
| Santa Eduviges. Crédito: Marcello Bacciarelli / San Juan Pablo II. Crédito: Vatican Media/ ACI |
"Y lo hago por una razón concreta. La Providencia Divina, en
sus inescrutables designios, eligió el día 16 de octubre de 1978 como el día del cambio definitivo
en mi vida”, dijo.
“El 16 de octubre -continuó- festeja la Iglesia en Polonia a santa
Eduviges, y de ahí que me sienta particularmente obligado a dedicar hoy a la
Iglesia en Polonia este recuerdo a la santa que, además de ser patrona de la
reconciliación con las naciones limítrofes, es también patrona del día de la elección del
primer polaco para la Cátedra de Pedro”.
Juan Pablo II recordó ese día a santa Eduviges: "Esposa de
Enrique llamado el Barbudo, de la dinastía de los Piast, procedía de la familia
bávara de los Andechs. Esa santa entró en la historia de nuestra patria e,
indirectamente, en la de toda la Europa del siglo XIII, como la ‘mujer
perfecta’ (cf. Prov 31, 10) de la que habla la Sagrada Escritura”.
“En nuestra memoria quedó fuertemente grabado el acontecimiento
cuyo protagonista fue su hijo, el príncipe Enrique el Pío. Fue él quien opuso
una válida resistencia a la invasión de los tártaros, invasión que en 1241
atravesó Polonia viniendo del Este, de Asia, y deteniéndose solamente en
Silesia, junto a Legnica”, narró.
El Papa explicó también que “Enrique el Pío cayó, es verdad, en el
campo de batalla, pero los tártaros se vieron obligados a retirarse y jamás
llegaron ya tan cercanos al oeste en sus correrías. Tras el heroico hijo estaba su madre,
que le infundía valor y encomendaba a Cristo crucificado
la batalla de Legnica”.
“Que pueda este Papa, el cual os habla aquí desde la cumbre de
Jasna Gora, servir eficazmente la causa de la unidad y de la reconciliación del
mundo contemporáneo. No dejéis de sostenerlo en esto, con vuestras oraciones,
en toda la tierra polaca”, concluyó Juan Pablo II.
Fuente:
ACI