En una nota de National
Catholic Register, Armstrong resaltó que por las malas noticias de la
actualidad se encontró con más dificultades de lo habitual al trabajar en su
optimismo, lo que la llevó a darse cuenta que había preocupaciones que
necesitaban ser descartadas.
Imagen referencial. Crédito: Unsplash
Había “cosas que me habían
hundido más profundamente en el mundo de lo que Dios quería que viviera”,
señaló.
Frente a ello y a la continua
duda de por qué Dios permitía esos eventos, Armstrong recordó que depende de
cada uno poner la casa en orden y señaló que la desilusión no debe llevar a la
desesperanza, “sino a acercarnos más a nuestro Dios en busca de la fuerza para
continuar”.
“Por supuesto, debemos
preocuparnos por lo que sucede a nuestro alrededor, vivir las bienaventuranzas,
pero juntarnos con los santurrones para criticar a todos los demás socava el
mensaje del Evangelio”, indicó.
La escritora resaltó que la ira
y la desesperación son “tentaciones del maligno” y que es necesario tomar la
cruz y seguir a Cristo.
Armstrong indicó que descubrió
que el desánimo era un yugo innecesario y compartió estos 10 consejos y
versículos de la Biblia que la ayudaron a “recuperar el gozo y la paz ancladas
en Cristo”.
1. Todo está sucediendo
bajo la vigilancia de Dios, por eso debemos estar en paz
La escritora recordó dos pasajes
de la Biblia: “Jesús le respondió: ‘Lo que yo hago, tú no lo entiendes ahora:
lo comprenderás más tarde.’” (Juan 13:7).
“Por lo demás, sabemos que en todas las
cosas interviene Dios para bien de los que le aman; de aquellos que han sido
llamados según su designio” (Romanos 8:28).
2. Puedes odiar
situaciones, pero no personas
Armstrong pidió orar por todos a
pesar de las diferencias y recordó que esta es una manera de “amar a nuestros
enemigos como a nosotros mismos, como Jesús ordenó”.
3. Cada desilusión es
una oportunidad de gracia
“Podemos ofrecer incluso las
pequeñas molestias por nuestras intenciones”, indicó.
4. Acepta la realidad y
encuentra tu lugar en ella
Armstrong recordó que Dios ha
puesto a cada persona en este mundo en un momento indicado y el Señor “nos
guiará cuando le pidamos”.
5. La preocupación no es
una forma de oración
“El Padre Pio dijo: ‘Ora, espera y no te
preocupes’. Jesús nos dijo en Mateo 6:34: ‘Así que no os preocupéis del mañana:
el mañana se preocupará de sí mismo. Cada día tiene bastante con su propio
mal’”.
6. Reza la Novena de la
Santa Entrega
La escritora recomendó rezar la
novena escrita por el Siervo de Dios P. Dolindo Ruotolo, que vivió en Nápoles
(Italia).
“Cada oración corta que se dice
durante nueve días es seguida 10 veces con: ‘Oh Jesús, pongo toda mi confianza
en ti; ocúpate de todo’. Es un dicho poderoso que se puede decir por sí solo
cuando el estrés o la tristeza golpean”, agregó.
7. Jesús advirtió de la
división, por lo que espera que estemos a la altura de las circunstancias
“Estarán divididos el padre contra el hijo
y el hijo contra el padre; la madre contra la hija y la hija contra la madre;
la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra” (Lucas 12: 53).
8. Acepta el desafío cristiano sin quejarse
“Entonces dijo Jesús a sus discípulos: ‘Si
alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame.
Porque quien quiera salvar su vida, la perderá, pero quien pierda su vida por
mí, la encontrará. Pues ¿de qué le servirá al hombre ganar el mundo entero, si
arruina su vida? O ¿qué puede dar el hombre a cambio de su vida?’” (Mateo 16:
24-26).
9. Mantén la fe
“Confiad en él, oh pueblo, en todo tiempo;
derramad ante él vuestro corazón, ¡Dios es nuestro refugio!” (Salmo 62: 9).
“Y en ti confíen los que saben tu nombre,
pues tú, Señor, no abandonas a los que te buscan” (Salmo 9:10).
10. Haga más de las cosas que le dan fuerza
Armstrong recomendó perseverar en la
oración, adoración, ayuno, lectura de la Biblia y actos de misericordia, para
que el alma esté sana.
“Coma sano, haga ejercicio y respire aire
fresco para sentirse bien en cuerpo y mente. Limpie, ordene y organice para
estar en paz en tu entorno”, agregó.
Finalmente, la escritora recordó que Jesús
nos pidió amar a Dios con “todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu
mente” y al prójimo como a uno mismo, por lo que instó a recuperar la
determinación y “volver a ver lo que significa ser cristiano”.
Fuente:
ACI