Desde
el pasado 2 de julio, después de la sentencia del Tribunal Supremo, Vincent
Lambert, francés de 42 años, tetrapléjico en estado vegetativo o de conciencia
mínima, ha sido privado de nutrición e hidratación
![]() |
Vincent
Lambert (ANSA) (ANSA)
|
El
Comité de las Naciones Unidas para los Derechos de las personas con
discapacidad había pedido a París que continuara el tratamiento. El Papa,
refiriéndose a su caso, hizo varios llamamientos para preservar la vida hasta
su fin natural.
Vincent
Lambert está muriendo de hambre y de sed. Los agentes sanitarios del Hospital
Universitario de Reims suspendieron la alimentación y la hidratación el pasado
2 de julio. La suspensión se produjo tras el fallo del Corte de Casación que
anuló la decisión del Tribunal de Apelación de continuar el tratamiento a la
espera del parecer del Comité de las
Naciones Unidas sobre los Derechos de las personas con discapacidad,
que pidió a Francia seis meses para examinar el caso.
Discapacitado pero no
agonizante
El próximo 20 de septiembre, Vincent
cumpliría 43 años. Tetrapléjico, en estado vegetativo para algunos o de
conciencia mínima para otros tras un accidente de tráfico en 2008, respira
autónomamente, con un latido cardíaco espontáneo: no se está muriendo, pero
para los médicos del hospital de Reims es "una obstinación
irrazonable" seguir haciéndolo vivir dándole de comer y beber. La esposa
de Vicent está en la misma línea afirmando que su marido se habría pronunciado
al respecto: pero en realidad Vicent no ha dejado ningún testamento biológico.
ONU: no negar alimentos y agua a los
discapacitados
Los padres se han embarcado en una dura
batalla legal para mantener a su hijo con vida. La última esperanza vino del
Comité de la ONU. Francia se ha adherido a la Convención sobre los Derechos de
las Personas con Discapacidad, aprobada en 2006, comprometiéndose a reconocer,
de conformidad con el artículo 25, "que las personas con discapacidad
tienen derecho a disfrutar del más alto nivel posible de salud, sin discriminación
por motivos de discapacidad", además de adoptar “las medidas pertinentes
para asegurar el acceso de las personas con discapacidad a servicios de salud
que tengan en cuenta las cuestiones de género, incluida la rehabilitación
relacionada con la salud” y a impedir “que se nieguen, de manera
discriminatoria, servicios de salud o de atención de la salud o alimentos
sólidos o líquidos por motivos de discapacidad”. Sin embargo, París consideró
que la Convención no era vinculante.
¿Obstinación irrazonable por hacerlo vivir o en el
quererlo muerto?
En Francia, la eutanasia está prohibida,
pero los jueces en el caso Lambert han admitido la suspensión del tratamiento
considerando su prosecución una obstinación irrazonable, un acto inútil y
desproporcionado de acuerdo con la Ley Clays-Leonetti sobre el fin de la vida.
Muchos han criticado esta posición, simplemente porque Vincent no se está
muriendo e instalaciones especializadas están dispuestas a acogerlo para
ofrecerle rehabilitación adecuada. Ante la negación, algunos hablan más bien de
una obstinación irrazonable en querer darle la muerte.
Los
llamamientos del Papa por Vicent
El Papa ha hecho varios llamamientos a
favor de Vincent Lambert. En mayo pasado, cuando los médicos dejaron de
alimentarlo e hidratarlo por primera vez, lanzó este tweet:
Roguemos
por cuantos viven en estado de grave enfermedad. Custodiemos siempre la vida,
don de Dios, desde el inicio hasta su fin natural. No cedamos a la cultura del
descarte.
El
año pasado Francisco lanzó dos llamamientos públicos a favor de Vincent
Lambert, recordando la historia del pequeño Alfie Evans. El 15 de abril de
2018, en ocasión del Reina Caeli,
dijo:
Encomiendo
a vuestra oración a personas como Vincent Lambert, en Francia, al pequeño Alfie
Evans, en Inglaterra, y a otros en diversos países, que viven, a veces durante
mucho tiempo, en estado de grave enfermedad, asistidos médicamente para las
necesidades primarias. Son situaciones delicadas, muy dolorosas y complejas.
Oramos para que cada enfermo sea respetado en su dignidad y tratado de manera
adecuada a su condición, con el acuerdo de los familiares, médicos y los
trabajadores de la salud con gran respeto por la vida.
Tres días después, al término de la audiencia general del 18 de abril de 2018,
un nuevo llamamiento:
Llamo la atención de nuevo sobre Vincent Lambert y
sobre el pequeño Alfie Evans, y quisiera reiterar y confirmar con fuerza que el
único dueño de la vida, desde el inicio al final natural, ¡es Dios! Y nuestro
deber, nuestro deber es hacer de todo para custodiar la vida. Pensemos en
silencio y recemos para que sea respetada la vida de todas las personas y
especialmente de estos dos hermanos nuestros. Rezamos en silencio.
El pasado 5 de junio, con el pensamiento y la oración
dirigidos a Noa Pothoven, la joven holandesa de
diecisiete años que optó por morir acompañada de médicos especializados en
suicidio asistido, el pontífice dijo en otro tweet:
La eutanasia y el suicidio asistido son una derrota
para todos. La respuesta a la que estamos llamados es no abandonar nunca a los
que sufren, no rendirse nunca, sino cuidar y amar para dar esperanza.
Sergio Centofanti - Ciudad del Vaticano
Vatican News
