El
Prelado dijo que el lema que ha escogido “No he venido a ser servido sino a
servir” recuerda que “el Señor ha venido a dar su vida por muchos”
Mons.
José María Gil Tamayo, quien se desempeñó como Secretario General y portavoz de
la Conferencia Episcopal Española (CEE) durante cinco años, ha sido consagrado
como nuevo Obispo de Ávila en España este sábado 15 de diciembre.
El
Cardenal Ricardo Blázquez Pérez, Arzobispo de Valladolid y Presidente de la
CEE, fue el consagrante principal, acompañado del Nuncio Apostólico en España,
Mons. Renzo Fratini, y el ahora Obispo Emérito de Ávila, Jesús García Burillo,
fueron los otros dos obispos consagrantes principales.
A
la Misa asistieron 68 obispos de toda España, entre ellos siete cardenales, y
diversas autoridades civiles, militares y policiales de la región.
En
su homilía, el Cardenal Blázquez alentó a Mons. Gil Tamayo que padre y amigo de
los sacerdotes. “Bienvenido al colegio episcopal y a la Conferencia Episcopal
Española que tú conoces tan de cerca”, le dijo luego.
“Sean
de gratitud mis primeras palabras como Obispo de esta venerable diócesis de
Ávila. Gracias en primer lugar a Dios que por su Hijo Jesucristo y el Espíritu
Santo y sin merito mío, me ha hecho cristiano, sacerdote y ahora, por medio del
Papa Francisco me encarga pastorear esta iglesia de Ávila, la de Santa Teresa
de Jesús y San Juan”, dijo Mons. José María Gil Tamayo al final de la Misa
celebrada en la Catedral de Ávila.
Visiblemente
emocionado y tras agradecer también a los obispos y cardenales presentes, el
nuevo Obispo agradeció a su familia, “a mi madre que vivirá conmigo en Ávila.
Mi familia ha sido la iglesia domestica donde he recibido la vida y la fe,
gracias por estar siempre a mi lado. Les agradezco la paciencia y les pido
sobre todo una oración”.
El
Prelado dijo luego que el lema que ha escogido “No he venido a ser servido sino
a servir” recuerda que “el Señor ha venido a dar su vida por muchos. Os suplico
me ayudéis a realizar mi lema en mi vida y servicio, imitando a Jesús, teniendo
sus sentimientos que en estos días santos de la Navidad permite que ‘el hombre
se haga Dios’, como decía San Agustín”.
“Es
tiempo de salir al encuentro de hombres y mujeres con nuestro testimonio y
nuestra palabra oportuna. Si algo debe preocuparnos es que tantos hermanos
nuestros vivan sin la luz y sin la fuerza de la amistad con Jesucristo”,
continuó.
“No
podemos ser creyentes y no practicantes, carentes de compromiso apostólico.
Cultivemos y reforcemos nuestra espiritualidad cristiana”, alentó.
Mons.
Gil Tamayo dijo además que “la vivencia de la santidad es la mejor manera de
evangelizar. Los santos no son los del pasado, sino los de la puerta de al
lado, nos dice el Papa Francisco”.
“En
un mundo secularizado como el nuestro se quiere marginar a Dios, el hecho religioso,
ante la pasividad de no pocos cristianos que se resignan a vivir sin afán
apostólico. Recuperémoslo”, resaltó.
El
Obispo de Ávila alentó también a cuidar de las familias y animó a trabajar
mucho para fomentar nuevas vocaciones al sacerdocio y la vida consagrada; y
animó a la “multitud de sacerdotes” que trabajan santamente por la
evangelización y lamentó el “velo de sospecha" que algunos quieren
imponer sobre ellos a causa de los casos de abusos, por los cuales reiteró su
pedido de perdón a todos.
Biografía
Natural
de la localidad extremeña de Zalamea de la Serena, Mons. Gil Tamayo fue
Secretario General de la Conferencia Episcopal Española desde el 20 de
noviembre del año 2013 hasta noviembre de este año.
Nació
el 5 de junio de 1957, se formó en el Seminario de Mérida-Badajoz y se licenció
en la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra. Fue ordenado sacerdote
el 7 de septiembre de 1980.
Tras
desempeñar su labor pastoral en diferentes parroquias rurales durante 9 años,
obtuvo la Licenciatura en Ciencias del Información en la Universidad de
Navarra.
Ejerció
como profesor del título de postgrado de Experto en Comunicación de la
Universidad Pontificia de Salamanca y de la Diplomatura en Comunicación Social
para las diócesis cubanas del Consejo Pontificio de las Comunicaciones Sociales
y la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba. Asimismo, fue profesor visitante
de la Universidad Católica de El Salvador.
Entre
2001 y 2011 fue experto del Comité Episcopal Europeo de Medios de Comunicación,
colaborador de la Red Informática de la Iglesia en América Latina y asesor en
temas de pastoral de las comunicaciones de Obispos de las Conferencias
Episcopales de El Salvador y de Chile.
En
febrero y marzo de 2013 desempeñó la tarea de adjunto para lengua española del
portavoz de la Santa Sede durante el período de renuncia del Papa Benedicto
XVI, sede vacante, cónclave y elección del Papa Francisco.
También
fue consultor del Consejo Pontificio de las Comunicaciones Sociales entre 2006
y 2016.
Fuente:
ACI Prensa
