COLABORACIÓN DE JUAN CARLOS CARVAJAL PARA ESTE DOMINGO

27 Domingo Tiempo Ordinario (Ciclo B)

MONICIÓN DE ENTRADA

Buenos días, sed bienvenidos a la celebración del Señor.
Contrario a lo que pensamos habitualmente, el Domingo no es el último día de la semana, sino el primero. Jesús con su resurrección ya ha anticipado la vida eterna y ha hecho nuevas todas las cosas. Cuando participamos de la Eucaristía domincal acogemos esa novedad y nos capacitamos para introducirla en el mundo.
Celebremos con fe la Cena del Señor y recibamos con alegría el don que nos hace. 

MONICIÓN A LAS LECTURAS

El matrimonio no solo es un pilar de la sociedad; también lo es de la Iglesia. El amor fecundo entre un hombre y una mujer, bajo la promesa de fidelidad, es un bien que nunca agradeceremos suficientemene.

Sin embargo, la vida familiar no es fácil. Muchas dificultades acechan y los esposos tienen la tentación de romper su alianza matrimonial.

Escuchemos atentamente las lecturas que hoy se nos proclaman, ellas nos recuerdan el plan que Dios tiene sobre el matrimonio y nos prometen su gracia.


ORACIÓN DE LOS FIELES

A cada petición respondemos: ¡Señor, acoge nuestra oración!

- Por la Iglesia, esposa de Cristo, para que se mantenga fiel al Señor que la ha amado hasta dar su vida en la Cruz. OREMOS.

- Por nuestros políticos, sindicalistas y empresarios, para que promuevan un trabajo decente en el que se reconozca y promueva la dignidad de los trabajadores. OREMOS.

- Por las familias que pasan por cualquier tipo de dificultad, para que se mantengan en el amor y encuentren el apoyo de los próximos. OREMOS.

- Por el Sínodo de los obispos que durante este mes se está celebrando en Roma, para que el Espíritu le ilumine y disciernan el modo de que la Iglesia acompañe en la fe a los jóvenes. OREMOS.

- Por las familias del barrio, para que encuentren en nuestra Parroquia el apoyo necesario. OREMOS.


ORACIÓN FINAL

Gracias, Señor y Dios nuestro
porque te has revelado a nosotros
como un misterio de comunión,
y nos has dado a conocer
que tu identidad más profunda es el amor.

También te damos gracias,
porque al crear al hombre: varón y mujer
has querido que su unión en fidelidad
fuera una expresión privilegiada de tu amor.

¡Qué asombrosa vocación has dado al matrimonio!
¡Qué extraordinario significado le has concedido!
El amor entre un hombre y una mujer
es tan maravilloso que incluso le has hecho fecundo,
capaz de engendrar los hijos de tu amor.

Te pedimos, Santa Trinidad
que las familias cristianas no olviden esta vocación,
que ellas, cimentadas en tu hijo Jesús
y movidas por el Espíritu de amor,
sean capaces de significar humanamente tu misterio.

Señor y Dios nuestro,
fortalece las familias en debilidad,
que tu gracia las conduzca por tus caminos
de modo que puedan gozarse con tu amor.
Amén.