La Iglesia Romana de Santa
Maria in Palmis (Domine Quo Vadis)
“¿Señor,
a dónde vas? (Domine, quo vadis?)” es lo que Pedro le preguntó a Jesús en una
aparición, mientras escapaba a Roma por miedo a las persecuciones de Nerón
contra los cristianos. “Voy a Roma para que me crucifiquen de nuevo” (Eo Romam
iterum crucifigi), respondió el Señor, y entonces Pedro comprendió que debía
volver atrás para afrontar el martirio, que debía ser crucificado y glorificar
con su muerte a Nuestro Señor Jesucristo.
Todo
esto ocurrió según los Hechos de Pedro, escritos apócrifos, en la Vía Appia
antigua, muy cerca de las catacumbas de san Sebastián.
Para
recordar el hecho en el lugar se erigió una iglesia. El año de su edificación
no es clara: los primeros documentos que datan su existencia son de antes del
siglo IX.
Domine quo vadis
El
nombre original de la iglesia es Santa Maria in Palmis, pero todos la llaman
Domine quo vadis . Esta iglesia atesora una interesante memoria. En el centro
de la iglesia a la derecha se encuentra una lastra de mármol (copia de un
relieve conservado en la cercana Basílica de San Sebastiano), que según la
tradición serían las huellas dejadas por Jesús en el pedernal del camino el día
de la aparición a Pedro.
La
longitud de las huellas es de 27.5 cm, lo que corresponde a un tamaño de zapato
de 44/45, una medida bastante notable para el tiempo.
Los
escritos sobre los Hechos de Pedro que se remonta a fuentes apócrifas del siglo
II, se difundió aún más en la tradición popular gracias al descubrimiento de
las dos huellas.
Quien
tendrá la oportunidad de visitar las catacumbas de san Sebastián, la más
antiguas de Roma, no se olvide de visitar esta pequeña iglesia del “Quo Vadis”,
tan importante para poder comprender nuestras raíces cristianas.
En
esta iglesia también se pueden encontrar, aparte de tantas reliquias de los
primeros mártires cristianos, algunas obras importantes como el “Salvator
Mundi” última obra de Gian Lorenzo Bernini y un busto dedicado al escritor
polaco Henryk Sienkiewicz, autor de la famosa novela histórica Quo Vadis?,
gracias al cual Sienkiewicz recibió el Premio Nobel de literatura en 1905.
María Paola Daud
Fuente:
Aleteia
