PAPA FRANCISCO SORPRENDE A POBRES Y VISITA HOSPITAL DE CAMPAÑA IMPROVISADO EN SAN PEDRO

Se trata de una zona médica abierta para ofrecer asistencia y exámenes a personas sin hogar, pobres y de la tercera edad

El Papa saluda a uno de los pobres 
que se encontraba en el hospital improvisado
No se lo podían creer, pero se trataba del mismo Papa Francisco. Emocionados y en estado de shock se mostraron algunos médicos y enfermeros voluntarios que atienden estos días a pobres y sin techo en un pequeño hospital improvisado al lado de la Plaza de San Pedro con motivo de la Jornada Mundial de los Pobres que se celebra el domingo.

La Jornada se ha organizado con la colaboración del Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización, quien es también responsable del pequeño hospital de campaña que el Papa visitó por sorpresa. 

Los necesitados que lo deseen pueden acudir a realizarse análisis de sangre, o a consulta con especialistas médicos como el ginecólogo, el dermatólogo, o el cardiólogo. Después, si alguno tiene necesidad, se hará un seguimiento más exhaustivo de cada uno de ellos.

Francisco dejó los muros vaticanos y llegó a bordo de su coche Fiat. Descendió del mismo y saludó sonriente a los pobres que en ese momento se encontraban en el lugar. También a los médicos, especialistas, enfermeras y voluntarios que durante horas atienden el lugar.

Compartió con ellos unos veinte minutos y agradeció a todos ellos la labor que realizan para ayudar a los más necesitados y llevarles la misericordia de Dios.

La brecha en los servicios sanitarios

Por otro lado, Papa Francisco también quiso denunciar, en el día de hoy, la creciente brecha de oportunidades en los servicios sanitarios, “favorecida por la acción combinada de la potencia técnico- científica  y de los intereses económicos”.

Lo hizo en un mensaje enviado a los participantes en el Encuentro Regional Europeo de la “World Medical Association”, organizado por la Academia Pontificia para  la Vida (dirigida por Vincenzo Paglia), en el Aula Antigua del Sínodo en el vaticano del 16 al 17 de noviembre de 2017.

“Los tratamientos progresivamente más sofisticados y costosos son asequibles a grupos de personas y poblaciones cada vez más restringidos y privilegiados, lo que plantea serias dudas sobre la sostenibilidad de los servicios sanitarios”, cuestionó el Papa.

Entretanto, alertó que se trata de “una tendencia, por decirlo así,  sistémica” en la que aumenta la “desigualdad terapéutica” a nivel mundial, especialmente “si se comparan los diferentes continentes”.

Por Álvaro de Juana

Fuente: ACI/Aleteia