Almohadilla en el varal
Hola,
buenos días, hoy Lety nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
El
primer domingo del mes de octubre, en el monasterio se celebra la fiesta de la
Virgen del Rosario y, como hay cofradía, la verdad es que es una fiesta por
todo lo alto.
Una
de las cosas más bonitas de estos días es que se viste a la Virgen, se la pone
en unas andas, y, esta tarde, se la llevarán en procesión por el pueblo.
Las
andas donde va la Virgen pesan muchísimo. Esta mañana me he quedado mirando los
varales y he visto que tienen atadas unas almohadillas. La función de estas
almohadillas es evitar la dureza del palo sobre los hombros de los que llevarán
a la Virgen en la procesión.
¡Cuánto
me han hecho pensar estas almohadillas! Las veía atadas y muy sujetas al palo,
un palo que se ve duro y resistente. Y miraba mi vida (y tú puedes mirar tu
vida) y... ¡cuántas veces hemos necesitado una almohadilla en nuestra vida!
Unas veces sí que la hemos tenido, y el peso del problema se ha aliviado, la
dureza de la situación ha sido más llevadera... pero otras veces no la hemos
tenido, y nos ha tocado vivir y experimentar el dolor en soledad.
Hoy
Jesús nos dice al corazón que Él es nuestra almohadilla, que Él quiere que
nuestra vida nos resulte más blanda, que Él quiere enseñarnos a vivir para que
la dureza de la vida no nos lastime.
Jesús
sólo necesita nuestro sí, que le dejemos entrar, que le dejemos hacer dentro de
nosotros. Y, después de experimentar cómo Él es Almohadilla para nosotros,
Jesús nos dirá: "Ahora haz tú lo mismo con tus hermanos". Entonces es
el momento de ser almohadilla para los demás.
Hoy
el reto del amor es que te acerques a esa persona que sabes que está sufriendo
y seas su almohadilla.
VIVE
DE CRISTO
Fuente:
Dominicas de Lerma
