En San Fica el párroco
realiza otra de sus inovadoras misiones veraniegas
La
Virgencita del mar en Salento llega en pedales. Entre el asombro y la sorpresa
de los turistas y bañistas, el 1º de agosto, en la localidad de San Foca, en
los alrededores de Otranto, apareció la estatua de la Virgen, a bordo de una
lancha a pedales, con el sacerdote y los fieles.
La
iniciativa es del párroco de la Iglesia María Santísima Asunta, don Mario Calogiuri, que no es nuevo
en este tipo de “misiones” pastorales. Ya en el pasado, el sacerdote con
micrófono y el evangelio, llevó la oración de vacaciones entre sombrillas y
camastros (Quotidiano di Puglia, 3 agosto).
Triunfal en la playa
Desde
hace años, escogió llevar la palabra de Dios entre los bañistas. Y si en los
veranos pasados se limitó a quitarse el hábito para usar el traje de baño, este
verano hizo más. Siguiendo sus disposiciones, la estatua de la Virgen dejó la
iglesia del paseo marítimo y fue llevada a la playa de las Fontanelle.
Un paseo en pedales
No
contento, don Mario (esta vez con hábito blanco) elevó a la Virgen sobre la
lancha a pedales puesta a disposición por uno de los establecimientos
balnearios de la zona y continuó la obra de evangelización desde el mar.
Pedalearon dos hombres en bóxers y la estatua fue acompañada por muchos fieles
en traje de baño, que no quisieron faltar a la insólita procesión (La Repubblica, 3 agosto).
Como
en “Por Gracia Recibida”
Una
escena de otros tiempos, de alguna manera incluso con el gusto nostálgico que
recuerda la melodía de “W Sant’Eusebio” de la película de Nino
Manfredi “Por Gracia Recibida”.
“Inspirada por el papa
Francisco”
“Entre
fe y comprensible folclore, la llegada del mar de la estatua de la Virgen, es
una iniciativa inspirada en la misión de evangelización predicada por el papa
Francisco – subraya don Mario – recordando el sentido de su mensaje – y lo
importante es encontrarse, salir de la iglesia para acoger y bendecir a los
turistas y a los jóvenes que llenan nuestras costas. Cada sábado por la mañana
regresaremos a la playa a San Foca para dedicar tiempo saludable de ocio a la
espiritualidad”.
Gelsomino del
Guercio
Fuente: Aleteia
