Se han tratado temas de interés común, con una consideración particular por la próxima reunión del G-20 que tendrá lugar del 7 al 8 de julio en Hamburgo
En
la mañana del sábado 17 de junio, el Santo Padre Francisco recibió en
audiencia en el Palacio Apostólico Vaticano a la Canciller de la República
Federal de Alemania, Angela Merkel, quien posteriormente se reunió con el
cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado, acompañado por Mons. Paul
Richard Gallagher, Secretario para las Relaciones con los Estados.
Tal
y como informó la Oficina de Prensa de la Santa Sede, durante las cordiales
conversaciones se han destacado las buenas relaciones y la fructífera
cooperación existentes entre la Santa Sede y Alemania. Seguidamente, se han
tratado temas de interés común, con una consideración particular por la próxima
reunión del G-20 que tendrá lugar del 7 al 8 de julio en Hamburgo; y se ha
convenido en la necesidad de prestar especial atención a la responsabilidad de
la comunidad internacional en la lucha contra la pobreza y el hambre, la amenaza
global del terrorismo y el cambio climático.
Asimismo,
se reservó un recuerdo especial al ex Canciller Federal alemán, Helmut Kohl,
fallecido precisamente un día antes de esta reunión, el 16 de junio, y a su
incansable labor a favor de la reunificación de Alemania y de la unidad de
Europa.
A
continuación compartimos el telegrama de pésame enviado por el Santo
Padre:
«Con
profunda conmoción he recibido la noticia de la pérdida del ex Canciller
Federal Helmut Kohl, tras padecer una larga y grave enfermedad. Expreso mis más
sentidas condolencias a sus familiares y a todo el pueblo alemán que está de
duelo por el "Canciller de la Unidad".
El
Canciller Khol, un gran hombre de Estado y un europeo convencido, ha trabajado
con visión y dedicación por el bien de las personas en Alemania y en los países
europeos vecinos. Dios misericordioso lo recompense por su incansable labor a
favor de la unidad de Alemania y de la unión de Europa, así como por sus
esfuerzos por la defensa de la Paz y de la reconciliación.
El
Señor otorgue al difunto la alegría eterna y la vida en la patria celestial, y
de corazón imploro sobre sus familiares y sobre todas las personas en luto, el
consuelo y la bendición de Dios».
Papa
Francisco.
Fuente:
Radio Vaticano
