Factores de los que
depende que te salgan bien las cosas
Todos los seres
humanos estamos llamados a que nuestra vida sea un éxito. Más que hablar que
personas exitosas o fracasadas habría que hablar de actitudes de éxito
o de fracaso.
Las actitudes de éxito son:
1. No buscar problemas sino soluciones.
2. Asimilar los cambios permanentes y adaptarse
rápidamente a ellos.
3. Optimismo, aun con alguna limitación de algún tipo.
5. Mirar el lado positivo, aprender de los errores
propios o ajenos.
6. Ser humildes
y saber manejar los propios logros, no poner el éxito como una barrera contra
los demás.
7. Tener iniciativa, inquietudes, una mente creativa,
ganas de hacer cosas.
8. Tener ideales, y luchar por superarse sin hacerle
mal a nadie.
9. Reconocer valores en los demás y unirse a ellos
para crecer y crear proyectos.
10. Espíritu
constante de superación, inspiración en personajes reales de la historia.
Las actitudes de fracaso son:
1. Quejarse
solamente, decir que la vida es un asco.
2. Echar la
culpa de los propios fracasos a Dios y/o a los demás.
3. Pesimismo
y/o negatividad. El pesimista es un imán de desgracias.
4. Conformismo,
no exigirse, contentarse con poco.
5. Carecer de
aspiraciones.
6. Descargarse
en los demás como principio de vida.
7. Quedarse en
el lado negativo de las cosas, criticar.
8. Regirse por
la ley del menor esfuerzo.
9. Buscar sólo
aparentar, creer saberlo todo.
10. Envidiar,
alegrarse la caída de los demás o propiciarla con toda clase de medios.
Ahora bien, es
un hecho que no todos los seres humanos tendrán las mismas circunstancias de
vida para conseguir, con mayor o menor facilidad, una vida exitosa. Y a pesar
de los inevitables y/o posibles errores y caídas, salen adelante.
Todo dependerá
de factores como:
1. Las ganas de
surgir, a partir de las posibilidades lícitas que cada quien tenga,
estableciéndose metas reales y trabajando para alcanzarlas y darles
cumplimiento cualesquiera que sean los obstáculos.
2. La debida
formación, favoreciendo la formación permanente.
3. El saber
empezar y el saberse mantener.
4. El saber
aprovechar los talentos (habilidades, aptitudes, carismas) con los que Dios
enriquece o bendice a todos.
5. Las ayudas
–solicitadas o no- que vengan y que se sepan gestionar correctamente.
6. La capacidad
de recuperar los ánimos y saber dar la solución pronta y adecuada a los
errores.
7. El saber
llevar una vida ordenada, disciplinada y correcta.
8. La capacidad
de discernimiento para escoger cuanto antes la vocación que Dios ha establecido
para cada persona. El primer motivo del por qué la gente fracasa es no saber lo
que quiere en la vida.
9. El esfuerzo
por evitar al máximo errores o minimizar riesgos
10. El tener
visión o capacidad de individuar o propiciar las oportunidades.
Se da el caso
de dos personas con talentos, posibilidades y recursos similares que puedan
estar ante una determinada situación, y sólo una de ellas verá y aprovechará la
oportunidad tanto deseada o buscada.
El éxito es
pues fruto de lucha, esfuerzo, tenacidad, constancia. No pensemos
que el éxito sea fácil.
Y hay que saber
reconocer, con humildad, que el éxito no se logra sin apoyos; el
reconocer esto con gratitud es un gesto que incluso abre más puertas.
HENRY
VARGAS HOLGUÍN
Fuente:
Aleteia
