La migración conlleva a una transculturización y aumenta el riesgo de acabar con la intimidad de los esposos que duran separados por mucho tiempo
Este martes 20 de octubre, tuvo lugar en
el aula Juan Pablo II del Vaticano el encuentro cotidiano de los padres
sinodales con la prensa. Los arzobispos, Lluís Martínez Sistach (España) y
Alberto Suárez Inda (México), comentaron la situación de las familias divididas
debido a la migración forzada y la situación de los inmigrantes que viven en
otra cultura.
Una fotografía de una dimensión del
fenómeno ha sido la conmovedora carta que la pequeña, Sophie Cruz, de 5 años,
entregó al Papa Francisco durante su visita a Washington, EEUU, en septiembre,
donde le explicaba que estaba triste y tenía miedo por una posible deportación
de sus padres mexicanos: “Que paren las deportaciones de nuestros papás, porque
los necesitamos para crecer sanos y felices”.
La migración conlleva a una
transculturización y aumenta el riesgo de acabar con la intimidad de los
esposos que duran separados por mucho tiempo. No obstante, las nuevas
generaciones que se establecen en EEUU cada vez más se casan y tienen allá un
hogar con sus hijos.
En este sentido, exhortó a la iglesia de
México y EEUU a trabajar juntos “con criterios comunes para ayudar a que en
ambas partes de la frontera, en nuestros países, los feligreses puedan tener
una buena formación”.
Por su parte, el arzobispo de Barcelona,
Sistach denunció que las personas emigran por necesidad y esto en muchas
ocasiones es debido a la falta de trabajo con varias consecuencias a nivel
familiar. “Es más fácil exportar capitales que dejar el libre transito a las
personas”, dijo al recordar el documento, Gaudium
et Spes.
El cardenal Suárez evidenció que los
inmigrantes corren el riesgo de perder su identidad cultural y religiosa, e
instó a una mayor acogida y movilización de las parroquias para acogerlos con
“generosidad”, además de agradecer el precioso trabajo que ya hacen las
iglesias del otro lado de la frontera.
Viaje a
México del Papa
En relación al proyecto en acto del viaje
apostólico del papa Francisco a México aún sin fecha, el cardenal Suárez
adelantó que los posibles temas de la agenda podría ser la paz, el diálogo y la
reconciliación para la víctimas y en el contexto del año jubilar, el perdón
bajo arrepentimiento de los criminales.
Asimismo, el Papa podría encontrar a los
jóvenes y visitar una cárcel. Además de ir a reforzar la gran devoción mariana
del país. “Bueno, somos 85% los católicos, pero 100% guadalupanos”, añadió.
Así, el papa cumpliría su propósito de ir a visitar el santuario de Guadalupe.
La visita indicó, “no será solamente un
bálsamo, sino también un impulso para comprometernos como católicos y
ciudadanos”, dijo el arzobispo Suárez.
Círculos
menores trabajan a pleno ritmo
Volviendo de nuevo a la temática del
Sínodo, en la misma conferencia han participado el arzobispo de Durban, Wilfrid
Fox Napier (Sudáfrica) y el director de la Sala de Prensa, Federico Lombardi,
quienes informaron que las relaciones de los Círculos serán presentados en la
Asamblea este martes por la tarde durante la XIV
Congregación General.
No hay
división solo una preocupación autentica por las familias
Respecto a la carta privada de los 13
cardenales dirigida al Papa donde exponían dudas sobre el método del Sínodo, el
cardenal Napier, quien admitió haber firmado la misiva, sostuvo que “se hizo en
el espíritu que el Papa pedía a los padres sinodales para que “hablen
abiertamente, honestamente y humildemente”.
Asimismo, el cardenal sudafricano expresó
que la expectativa de la Asamblea “es que le de un impulso a las iglesias
locales para asegurar que tengamos buenos matrimonios” y acompañar a las
familias en general.
Preparación
de los matrimonios
En este sentido, el cardenal Sistach
explicó que el objetivo del Sínodo es caminar junto a las familias y los
matrimonios porque “la gente se casa para ser felices para crear una familia.
Hay que procurar que esta familia sea feliz”.
Sin embargo, aseguró es una felicidad que
se madura en el matrimonio y por ello subrayó la necesidad de la preparación de
los esposos. Por ello, en los Círculos se “ha hablado de una preparación remota
y de una preparación más próxima al matrimonio”. Esto porque hay “bautizados
que no tienen la formación religiosa necesaria, pero ante todo les falta un
encuentro personal con Cristo”.
La Iglesia confirmó el cardenal mexicano,
debe mirar el futuro con esperanza, los bautizadas no pueden ser profetas de
calamidades sino hombres y mujeres de esperanza.
De esta manera, rememoró el Papa Juan
XXIII que pidió a los católicos de no ser “profetas de calamidades”, más bien
actuar siempre como hombres y mujeres de esperanza.
El
recorrido del Sínodo
El Sínodo en los siguientes días se
realizaran diversas votaciones para la elección de los consejos y las reuniones
de la Comisión para la realización de la relación final, cuyo proyecto será
entregado a los Padres Sinodales para ser revisados y discutidos antes de su
aprobación definitiva que se realizará durante la XVIII Congregación General
del próximo sábado 24 de octubre.
Fuente: Aleteia
