Claman por leyes que ayuden a las madres en embarazos complejos, que se otorguen
ayudas financieras para la adopción y se eliminen las leyes que permiten matar
en el vientre materno.
El valor de la vida para quienes han sobrevivido un aborto, su reflexión y
argumentos han sido históricamente silenciados. Cuando se difundió desde
Internet el impactante testimonio de Gianna Jessen -adaptado para el filme October Baby-,
la verdad de los millones que han sido asesinados al amparo de las leyes,
comenzó a ser expuesta por sus protagonistas.
Hoy las víctimas de este
holocausto, se han
asociado y hacen oír su voz. Entre ellos, dos jóvenes que desarrollan su
activismo en defensa de la vida desde la concepción hasta la muerte natural,
tienen una peculiaridad común: eran gemelos de un hermano que sí murió en el
aborto.
Abortada en la
séptima semana de vida
"Mi
nombre es Courtney, cuando tenía 14 años me dijeron que era adoptada (hoy tiene
18). También supe que había mucho más en la historia de mi vida". Son las
palabras con que la joven inicia su testimonio en el portal Life News. Y prosigue…
"Soy una
sobreviviente. Mi madre abortó cuando estaba de 7 semanas. Cinco semanas después
acudió al médico para una revisión, y se descubrió que yo seguía ahí, en la
barriga. Ella no sabía que estaba esperando gemelos cuando acudió a
abortar".
Fue entonces que una esperanza de vida surgió para esta chica
porque la madre, arrepentida de haber abortado, decidió que no le haría lo mismo
a Courtney y le buscó una familia de adopción. El 19 de junio de 1996, cuando el
embarazo sólo llevaba 27 semanas, la niña nació, casi de siete meses y con
problemas de salud. El pronóstico, narra la joven, fue muy malo y no se pensaba
que ella podría vivir muchas horas después del parto.
Sin embargo pudo
lograrlo y pasados tres meses en la incubadora, fue llevada a casa, aunque los
médicos seguían pensando que no pasaría del invierno. Padecía la compleja
enfermedad de Crohn, que provoca entre otros daños graves inflamaciones
intestinales; tenía una hidronefrosis derecha con hinchazón del riñón y tuvo que
someterse a cuatro operaciones de pies.
Pero Courtney superó todo eso, y
desde enero del año 2013 ha empezado a compartir públicamente su historia para
ayudar a quienes pueden estar pensando en abortar:
"El aborto, sí, es
una elección", dice (refiriéndose al término inglés choice –elección- que es el
mantra de los abortistas alardeando de su derecho a decidir matar): "Una
elección –agrega Courtney- entre la vida y la muerte de un niño. Un niño es un
regalo de Dios y nunca es un error. Yo soy un milagro y creo que Dios me puso
aquí por muchas razones. Creo que dos de ellas son cambiar vidas y ayudar a
quienes lo necesitan".
Herido
en el aborto donde asesinaron a su gemelo
Lo vivido
por Josiah Presley –joven que hoy bordea los 16 años- ha sido publicado en el
portal The Abortion Survivors y guarda muchos puntos en común con lo padecido
por Courtney. Su madre también decidió abortar, en Corea del Sur, cuando
transitaba el segundo mes de embarazo.
Sin embargo, tras algunos días también
descubrió que algo ocurría… un segundo ser humano, gemelo del anterior, se había
salvado en su vientre y continuaba gestándose. También esta mujer, como la madre
de Courtney, decidió por la vida. Al nacer los médicos confirmaron que tenía el
brazo izquierdo deformado, como consecuencia del aborto ejercido sobre él y su
hermano. Pero el feliz bebé era ajeno entonces a esto y tampoco le importaba en
nada a sus felices padres adoptivos que le llevaron a vivir en Estados
Unidos.
Cuando habla sobre este asunto Josiah invoca que las leyes deben apoyar a las madres en embarazos complejos y eliminarse las leyes de aborto… "Mi familia de adopción tiene doce hijos, ¡diez de los cuales son adoptados! Así que, sí, siempre les adoptarían, aunque, claro para eso se tendría que dejar de financiar abortos y dedicar ese dinero a favorecer la adopción, abaratándola: hay muchos que adoptarían si pudiesen hacer frente a los gastos".
Para Josiah no hay que distinguir entre las personas nacidas y las no nacidas: "¿Qué diferencia a los no nacidos de nosotros, salvo el hecho de que son inocentes y no pueden defenderse contra esos grandes abusadores del aborto, que quieren matarles? …Esa (la de creer que un ser humano en gestación no tiene derechos) es la forma de pensar que casi acabó con mi vida hace quince años".
Cuando habla sobre este asunto Josiah invoca que las leyes deben apoyar a las madres en embarazos complejos y eliminarse las leyes de aborto… "Mi familia de adopción tiene doce hijos, ¡diez de los cuales son adoptados! Así que, sí, siempre les adoptarían, aunque, claro para eso se tendría que dejar de financiar abortos y dedicar ese dinero a favorecer la adopción, abaratándola: hay muchos que adoptarían si pudiesen hacer frente a los gastos".
Para Josiah no hay que distinguir entre las personas nacidas y las no nacidas: "¿Qué diferencia a los no nacidos de nosotros, salvo el hecho de que son inocentes y no pueden defenderse contra esos grandes abusadores del aborto, que quieren matarles? …Esa (la de creer que un ser humano en gestación no tiene derechos) es la forma de pensar que casi acabó con mi vida hace quince años".
Fuente: PortaLuz
