Gracias al ejemplo de virtudes de san Juan Crisóstomo podemos llevar una mejor vida cristiana, con deseos de alcanzar el cielo. Aprendamos de él y sus consejos
![]() |
@Catherine Leblanc / Godong. Dominio público |
Boca de Oro
Este gran santo fue nombrado
"Doctor Boca de Oro" por su gran elocuencia al hablar con los demás y
transmitirles de forma eficaz las enseñanzas sobre la fe. Las personas lo
admiraban y escuchaban atentamente sus homilías y comentarios sobre los
evangelios y la vida espiritual.
San Juan Crisóstomo, en una de sus homilías más
destacadas, profundizó en aquellos consejos en los caminos de penitencia, los
cuales consisten en 5 consejos que nos ayudan a ser más virtuosos y mejores
cristianos.
Aunque él mismo reconocía que hay muchas actitudes
y caminos que nos llevan al cielo, propuso cinco sencillos pasos que puedes
comenzar a aplicar hoy.
1.- La
reconciliación con Dios
Como primer paso, el santo recomendaba la
confesión de los pecados. Decía: "Confiesa primero tus pecados, y serás
justificado" Además de limpiar nuestra alma delante del Señor, también nos
invita a estar atentos ante cualquier ocasión futa de pecado.
Además, añadió lo siguiente: "Haz que tu
conciencia esté siempre despierta y sea como tu acusador doméstico, y así no
tendrás quien te acuse ante el tribunal de Dios".
2.-
Perdonar las ofensas de los demás
En especial, se refiere a las ofensas
provocadas por aquellos que nos quieren y que llegan a convertirse en nuestros
enemigos. San Juan nos hace la clara invitación a dejar a un lado nuestra ira,
ya que esta nos puede llevar a tener una actitud de venganza y recelo.
Dice san Crisóstomo: "Obrando
así, obtendremos que Dios perdone aquellas deudas que ante él hemos contraído;
he aquí, pues, un segundo modo de expiar nuestras culpas. Porque si perdonas a
los demás sus culpas, dice el Señor, también nuestro Padre del cielo nos
perdonará".
3.- Una oración ferviente y continua
La oración nunca debe faltar, es por ello que el
doctor Boca de Oro dice que para todo aquel que quiera continuar por el camino
que lleva al cielo, la oración no debe faltar.
Esta tiene que salir desde lo más profundo y
sincero del corazón, con fervor, y debe continuar con el paso de los
días.
4.- La limosna, fuente de caridad
Para este cuarto paso, dice san Juan Crisóstomo,
tenemos que ofrecer limosna, pues "ella posee una gran y extraordinaria
virtualidad". Como aquella viuda que
ofreció en limosna las únicas dos monedas que tenía.
5.- La humildad
Como punto final recomienda que actuemos con
humildad y que en todo momento obremos con modestia.
De esta manera, destruiremos lo que más le gusta
al demonio: el pecado, recordando lo que dice el libro de Romanos: "No te
dejes vencer por el mal. Por el contrario, vence al mal, haciendo el bien" (Rom 12,21).
Recuerda pedir la intercesión de san Juan
Crisóstomo para actuar ante cualquier situación conforme a sus consejos. Y, de
esta manera, como bien lo decía él, "caminar cada día por la senda de
estos caminos".
Karen
Hutch
Fuente: Aleteia