| Dominicas de Lerma |
Hola, buenos
días, hoy Joane nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Las obras
siguen, y con ello van modificando la zona donde están trabajando. Una de las
cosas que ha cambiado es que, del lavadero a la siguiente sala, había un
desnivel marcado por un escalón que había que bajar.
Ahora los
obreros lo han quitado, pero nosotras, que no estamos acostumbradas, al pasar
de un sitio a otro, echamos el pie con la misma fuerza que si hubiese que bajar
y nos reímos porque ya no hay que salvar el desnivel; es suficiente con seguir
caminando.
Cuántos
desniveles hay a sortear al entrar en tu corazón, en esa sala que hay en él que
tanto te cuesta, te hace sufrir. Lo que has vivido, los peldaños que te va
poniendo la vida, te hacen echar el pie con fuerza para no caerte en el camino.
Con Cristo,
puede que tus circunstancias no cambien, pero podrás seguir caminando porque Él
te allana el camino: Cuando levantes un pie por temor a una dificultad, Él te
hará caminar confiado porque va contigo; cuando vayas a saltar el desnivel por
tu debilidad, caminarás desde la certeza de que eres amado; ante una gran
dificultad a escalar, te dará la Gracia y la fuerza para afrontarla…
Con Cristo,
puedes caminar porque Él va contigo. Los apóstoles veían “escaleras” cada vez
que Jesús era perseguido o cuando veían que ellos no podían hacer algo. ¿Qué
les pedía? Que tuviesen Fe, que confiasen en Él.
Hoy el reto del
Amor es que, ante ese escalón, recuerdes que Cristo “está de obras” en ti; que
con Él a cada paso no “hay una escalera”, sino una oportunidad para caminar.
Cuando te surja una preocupación, no busques sortear tú solo los obstáculos,
mira a Cristo, deja que camine contigo, descansa en Él y sigue caminando.
VIVE DE CRISTO
¡Feliz día!
15 febrero 2022
Fuente:
Dominicas de Lerma