Llegó
la hora
Hola,
buenos días, hoy Israel nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Sí,
llegó la hora de ponerse con las felicitaciones de Navidad. En el Monasterio, a
partir del día de la Inmaculada, todas comenzamos a ponernos en marcha.
He
de reconocer que, este año, solo pensarlo se me hacía una enorme cuesta arriba.
Y luego sabes que no es para tanto, pero... que si actualizar las direcciones,
que si los sobres, luego imprimir las cartas, poner unas letras... Vamos, que
me costaba arrancar.
Y,
de hecho, me puse a ello no solo porque lo tenía que sacar, sino porque quería
sacarlo. Pero, al poco tiempo, el Señor me giró por completo:
-Si
amas a cada uno, no te costará -sentí con fuerza en mi interior.
Y
es que me estaba poniendo a ello desde mis fuerzas; me faltaba lo más
importante, el motor que hace que nuestra vida esté llena de vida y de alegría:
el Amor.
El
Señor me regaló volver a comprender que detrás de cada felicitación navideña
hay una persona. Y, ¿a quién no le hace ilusión recibir una carta por Navidad?
Realmente
nunca sabes qué puede provocar en el otro pero, cuando tu motor es el amor, no
esperas nada a cambio, porque ya disfrutas haciéndolo.
¡Cómo
cambia todo! Me había cambiado el motor: de mi esfuerzo al Amor. Fue como si me
cambiasen de ir en bicicleta, haciendo yo todo el trabajo, a subirme en un
coche con chófer, donde tan solo me tengo que sentar a Su lado y dejarme guiar
por Él.
Así
estoy disfrutando con cada rato que nos ponemos a ello. Cristo me va regalando
ver personas y no papeles, me regala rezar por cada uno, alegrarme por los que
en este año su vida ha cambiado, orar intensamente por los que sé que están
sufriendo, incluso caer en la cuenta de algunas personas que, de hacerlo de
otro modo, se me habrían olvidado...
Y,
cuando a todos nos mueve el mismo motor, se crea buen ambiente: ayer mismo
estuvimos juntas toda la tarde montando en la sala del Novi las felicitaciones.
Hoy
el reto del amor es preparar algunas felicitaciones de Navidad. Es una oportunidad
genial: pasar una tarde en familia, con ambiente, llenando el hogar de ilusión,
ayudando a los pequeños a pensar en los demás... o, sencillamente, tomándote un
poco de tiempo para orar a qué persona te gustaría llegar esta Navidad. ¡Él te
guiará!
VIVE
DE CRISTO
Enlace
para solicitar el calendario “VIVE DE CRISTO 2019”:
Fuente:
Dominicas de Lerma
