Un
buen negocio
Hola,
buenos días, hoy Lety nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
Ayer
recibí una llamada de teléfono:
-¿Hermanas
Dominicas de Lerma?
-Sí,
dígame.
-Resulta
que yo les hice un pedido de calendarios y me llegaron el 27 de noviembre.
Aprovecho para decirles que me encantaron, pero la cuestión es que hoy ha
vuelto el transportista con otro paquete de calendarios. Y, hermana, ustedes
así no pueden hacer negocio. Porque, a decir verdad, si hacen esto del calendario
es para ganar un poco de dinero, ¿no? Pues de esta manera no hacen negocio.
La
señora que me hablaba, mayor y muy maja, estaba realmente preocupada por
nosotras. En mi interior solo podía dar gracias al Señor por personas tan
buenas y me reía imaginando cuántas veces más nos habremos liado y habremos
mandado los calendarios por duplicado.
Pero,
cuando la buena mujer acabó de hablar, quise explicarle el verdadero fin del
calendario. Si nos embarcamos en esta aventura no es por vender, sino por
evangelizar. El motivo por el que nos hemos lanzado a diseñarlo ha sido para
entrar en las casas y que, cada mañana, al ver tus tareas, el calendario te
lleve a vivir de Cristo.
Tras
explicarle estos motivos, con gran alegría concluí:
-Así
que, esos cuatro calendarios, ni me les devuelva ni me les pague otra vez.
Cójalos
y, a cuatro personas necesitadas que se encuentre, se los regala y les desea
una feliz Navidad.
La
abuelita, rápidamente me dijo:
-Muchas gracias, hermana, pero le repito que así no hace negocio.
-Muchas gracias, hermana, pero le repito que así no hace negocio.
Con
una gran sonrisa, contesté:
-El negocio que estamos haciendo es para la vida eterna.
-El negocio que estamos haciendo es para la vida eterna.
Es
impresionante la respuesta que ha tenido el calendario. Habéis sido tantos los
que nos lo habéis pedido, que nos habéis dejado sorprendidas. Al enviar cada
calendario, oramos por la persona que lo va a recibir, y todos van con la
bendición. Me deja sin palabras ver todo vuestro cariño ante esta iniciativa.
Lo único que me surge es darle gracias al Señor por la confianza que ponéis en
nosotras. ¡Gracias, queridos reteros!
Hoy
el reto del amor es preocuparte por el bien de una persona que sientas que está
triste o preocupada. Hazle una llamada por teléfono y pregúntale cómo está o si
necesita algo. El amor siempre se preocupa del que sufre. La primera persona
que te ha venido a la cabeza al leer el reto, es la persona a la que tienes que
llamar. No dejes pasar la oportunidad. Apuesta por el amor.
VIVE
DE CRISTO
Enlace
para solicitar el calendario “VIVE DE CRISTO 2019”:
Fuente:
Dominicas de Lerma
