Curiosidades de la fiesta de la Bendición de las
Aguas
Se tiran al mar helado, o al
lago o río, para recoger una cruz y guardan el agua bendecida todo el año como
oro en un paño. ¿Por qué hacen este ritual los ortodoxos por la Epifanía?
La
Epifanía es una de las grandes 12 fiestas del Año Litúrgico y su icono es el
Bautismo de Jesús.
La
Epifanía es la festividad de los Tres Magos para la Iglesia latina, pero es el
bautizo de Jesús para la Iglesia Oriental, una fiesta determinante en la que entre
otras costumbres se lanza una cruz al mar o se comen unos dulces y panes
especiales que remiten a la idea de la luz y del reino de Dios que se ha
encarnado. En Grecia, por ejemplo, la Iglesia Ortodoxa lo
celebra con un pan en forma de cruz llamado “fotítsa”.
La
fiesta de la Epifanía se celebra siempre el 6 de enero, y el 19 para las
iglesias orientales que siguen el calendario juliano.
Navidad
y Epifanía eran dos fiestas que iban juntas. En Oriente y en Occidente se ha
separado y ha quedado el 25 de diciembre en Occidente y el 6 de enero como
fiesta de Epifanía en Oriente. Es a comienzos del siglo V que se separan las
fiestas y su contenido.
Sabemos
que el 25 de diciembre se celebraba la Navidad en Roma. San Agustín también nos
da datos de que en África se celebraba y ya en el siglo IV está expandida la
celebración de la Navidad como gran fiesta cristiana en varias latitudes.
Hablamos
con el liturgista Sebastià Janeras Vilaró, que cuenta que la Epifanía, en las
Iglesias de Oriente lleva por nombre (Θεοφάνεια) Teofanía, y que conmemora el
bautismo de Jesús. Muchos padres de la Iglesia también se refieren a este
momento como el de la luz, pues ven el bautismo como una iluminación.
Los
Magos aparecen en Navidad, el 25 de diciembre. Sólo la Iglesia Armenia, que
continua la tradición de la Antigua Jerusalén, conmemora el 6 de enero el
Nacimiento y el Bautismo de Jesús.
Recordemos
que se escogió el 25 de diciembre para suplantar la fiesta pagana del Natalis
solis invicti, el culto al sol pagano. El símil con la luz de
Cristo era fácil y la Iglesia quiso que la gente recordara el nacimiento de
Cristo como una luz para toda la humanidad.
El
término griego epifanía o teofanía tiene el significado de entrada poderosa de
un rey, o de un emperador, o la aparición de una divinidad o una intervención
divina prodigiosa.
El
liturgista Bergamini explica en Nuevo Diccionario de la Litúrgia de las
Paulinas que “ya en el siglo II se tiene noticia de una fiesta cristiana,
celebrada por las sectas gnósticas el 6 de enero con la que se conmemoraba el
bautismo de Jesús”.
Janeras, que ha sido profesor
en el Pontificio Instituto Litúrgico y en la Pontificia Università Gregoriana
de Roma, nos cuenta que dado el carácter bautismal de la Epifanía, este día se
bendice el agua. La tradición de la cruz en el agua es distinta según países, a
veces se celebra en la iglesia o al lado de un lago o del mar.
El
sacerdote bendice la cruz que introduce del agua, como antes, entre los
latinos, se hacía con el cirio pascual en la bendición del agua en la noche de
Pascua. Derivado de esto, y en recuerdo del bautismo de Jesús, se bendicen las
aguas del río, o del lago o el mar. El Obispo lanza una cruz al agua y algunos
se lanzan a recogerla. La tradición se hace también y sobre todo en países muy
fríos con nieve.
Aparte
de conmemorar el bautismo de Jesucristo en el Jordán se recuerda el descenso
del Espíritu Santo y por esto se liberan también palomas, una tradición muy
amada por los niños ortodoxos.
En
la fiesta de la Epifanía la Bendición Mayor de las Aguas se debería hacer la
vigilia y el día de la fiesta, pero en algunos lugares lo unen para que asiste
un mayor número de fieles. En el caso en el que se haga la celebración en la
iglesia y no en la naturaleza, se rodea el agua de cirios y flores.
En
algunos lugares también se preparan unos panes especiales para los animales.
El
agua consagrada se guarda para los enfermos y muchos cristianos se sumergen
este día en heladas aguas para preservarse y no enfermar durante todo el año.
Miriam Díez Bosch
Fuente:
Aleteia
