Afirma que
“seguro que Dios no tiene nada que perdonar a la pobre joven asesinada” pero se
lamenta de que la etnia gitana fuera la primera investigada
Juan
de Dios Ramírez-Heredia, abogado y periodista y Presidente de Unión Romani de
etnia gitana, escribe una carta titulada “Dios haya perdonado a Diana Quer”, en
la que apela a una fórmula que utilizan los gitanos cuando se refieren a la
memoria de familiares y amigos muertos.
Sin
embargo, alerta a la sociedad de no utilizar a la ligera, expresiones como el
último mensaje de whatsapp de la joven asesinada: “Me estoy acojonando, un
gitano me está llamando. Morena, ven aquí”.
La
carta titulada “Dios haya perdonado a Diana Quer” Juan de Dios, de raza gitana,
comienza: “No se adelanten mal interpretando el título de este comentario.
Seguro que Dios no tenía nada que perdonar a la pobre joven asesinada
vilmente en A Pobra do Caramiñal por un degenerado del que su
propia madre ha dicho que se trataba de un monstruo”.
Y
explica el motivo del título de su misiva: “Que Dios le haya perdonado” es una
fórmula que utilizan los gitanos catalanes cuando se refieren a la memoria de
sus familiares, amigos o conocidos ya muertos. Recuerdo al “Tío Peret”, Pedro
Jiménez Pubill, gitano sabio del que he aprendido cuanto sé de la correcta
interpretación de la Ley Gitana, que cuando me contaba cosas de sus padres
difuntos, decía: “Que Deu l’i hagi perdonat”.
Y
siempre me lo decía en catalán, aunque la conversación entre los dos fuera en
castellano. “Que Deu l’i hagi perdonat”, es decir, “que Dios le haya perdonado”
equivale al significado, ―éste sí ampliamente presente en el lenguaje popular
español―, de “que en Gloria esté”.
“Me estoy acojonando, un
gitano me está llamando”
Juan
de Dios se lamenta de que el último mensaje de Diana se refiriese, sin
intención, a un gitano, motivo por el cual, la Guardia Civil realizó sus
primeras investigaciones entre personas de raza gitana.
“Ocurrió,
como todo el mundo sabe, en agosto de 2016. La joven inocente, de tan solo 18
años, regresaba a su casa tras haberse divertido en las fiestas estivales del
pueblo donde cada verano acudía con sus padres. Posiblemente ya cansada pues
eran casi las tres de la madrugada, emprendió sola el camino de vuelta a su
casa cuando se sintió amenazada porque alguien la estaba siguiendo. En ese
momento envió un mensaje de Whatsapp a un amigo suyo diciéndole: "Me
estoy acojonando, un gitano me está llamando. Morena, ven aquí".
En
cuanto la Guardia Civil supo de este mensaje empezó a investigar a todos los
feriantes que habían instalado sus casetas y atracciones de feria en el pueblo.
No encontró nada a pesar de que, me imagino, los gitanos feriantes
deberían ser los destinatarios más directos e inmediatos de la investigación”,
dice en su misiva.
“Pero
el daño ya estaba hecho” – continúa en su carta”. “Los medios de comunicación,
tanto los serios como los que no lo son, destacaron el mensaje de Diana: “me
estoy acojonando”. ¿Por qué? Porque un gitano le está diciendo “Morena, ven
aquí”. Tal vez el mensaje de Diana hubiera tenido el mismo efecto en el
destinatario del mensaje si hubiera dicho: “me estoy acojonando porque un tío
me está diciendo, morena vez aquí”. Y ese mensaje no habría merecido titulares
en los medios. Porque que “un tío” le diga a una joven hermosa, a las tres de
la mañana, a la salida de una feria, “morena, ven aquí” se inscribe en lo que
podríamos llamar “normal” a esas horas en los casanovas conquistadores de todos
los tiempos”.
El morbo tenía un
componente racista
El
presidente de la Unión del Pueblo Romaní se queja de que “el morbo tenía un
componente racista al que tan dados son algunos de los informadores
españoles. Los gitanos estábamos por medio porque la pobre chica
desaparecida había escrito que un gitano le estaba diciendo “morena, ven
aquí”. ¿Por qué dijo “un gitano”? ¿Acaso porque muchos miembros de
nuestra comunidad se ganan la vida trabajando en las atracciones de feria o en
los chiringuitos que se montan con ese motivo en estas celebraciones? Nunca lo
podremos saber, desgraciadamente”.
Y
añade: “Desde luego, si algún gitano quiso piropearla diciéndole “morena ven
aquí” ese no pudo ser el asesino, porque el asesino confeso es “más gadchó (payo)
que un olivo” como se dice en mi tierra andaluza. La imagen que tenemos deEnrique
Abuín, ―que como fácilmente se puede saber todos los gitanos gallegos se llaman
Abuín (?)―, refleja la negrura sórdida, sucia y fea de su alma. El rostro de
Abuín, alias el Chicle, es feo con la avaricia de la fealdad que suele añadir
la conciencia de quienes son malvados sin solución”.
Diana tiene un apellido genuinamente gitano
“Fue
la primera cosa que me llamó la atención cuando en agosto de 2016 leí la triste
noticia de la desaparición de Diana Quer -apunta Juan de Dios”. Nunca
había conocido antes a nadie que se llamara de apellido Quer, que en
rromanó quiere decir casa. El rromanó es una lengua rica hablada en todo
el mundo por más de diez millones de personas. En algunos países del planeta es
la lengua madre de los ciudadanos gitanos que viven allí. En otros, los gitanos
conocen el idioma y lo hablan indistintamente con la lengua oficial del país
donde han nacido.
Y
en otros lugares, como es el caso de España, los jóvenes gitanos están haciendo
un gran esfuerzo para recuperar su viejo y tradicional idioma del que conservan
vestigios lingüísticos heredados de sus padres y abuelos. Pues bien, todos los
gitanos y gitanas del mundo, incluidos los 750.000 gitanos españoles, a la
casa la llamamos “quer”. Así lo aprendí en mi casa desde mi primera infancia.
Por
último, apoya la prisión perpetua revisable para esta clase de delincuentes
como pidió en el caso de la niña Mari Luz, hija de un pastor protestante.
Fuente:
ReligionConfidencial
