Una sombra extraña
Hola,
buenos días, hoy Israel nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
En
el Noviciado se cumple físicamente esa parte del Ángelus que dice "y puso
su tienda entre nosotros". Sí, porque el Oratorio del Novi es una celda
más, que está junto a las nuestras, por lo que podríamos decir "puso su
celda entre nosotras".
Esto
es un regalo enorme, ya que podemos pasar por el Oratorio siempre que queramos.
Uno de los ratos más concurridos suele ser por la noche, antes de acostarnos.
Ayer
me encontraba a esa hora sentada frente al Señor. Estaba dándole gracias por el
día, mientras miraba fijamente al Sagrario.
De
pronto, algo extraño llamó mi atención. Comencé a ver reflejado en la puerta
del Sagrario una pequeña sombra negra que se movía por la pared en la que yo
estaba apoyada.
Bruscamente
me di la vuelta, y pegué un salto del susto. La "pequeña" sombra
negra, resultó ser una "enorme" araña negra y gorda que bajaba hacia
mí.
El
suceso despertó mi asombro. ¡No me lo podía creer...! El Señor consiguió
sacarme una sonrisa demostrándome cómo Él cuida de mí. ¡Nunca lo habría
imaginado así!
Me
volvió a enseñar que, si confío en Él, podré vislumbrar cómo Él se encarga de
todo, hasta de proteger mis espaldas. Que puedo vivir confiada, porque nada se
escapa de su mirada. Que Él busca mi felicidad, y que lo que quiere para mí son
planes de amor. Su voluntad se traduce en amor y felicidad para mí: no tengo
nada que temer.
Después
de aquello, me quedé un rato más dándole gracias por todo lo sucedido, y me
daba cuenta de que, cuando desconfiamos del Señor, cuando ponemos en duda su
poder en nuestra vida o sus planes para nosotros, entonces comenzamos a
desconfiar de todas las personas que nos rodean.
Se
genera una espiral de desconfianza que nos hace estar mirando a todos lados, y
vigilar que ninguna "araña" se acerque a nosotros. Nos cerramos a
amar, y vivimos a costa de nuestras razones. Sólo cuando vivimos confiados en
Sus manos sabemos que lo que nos sucede es lo mejor que nos va a pasar, porque
con Él todo lo que vivamos nos conduce a una mayor experiencia de su Amor por
nosotros.
Hoy
el reto del amor es volver a confiar en el Señor. Si sientes que cierto agobio
asoma a tu vida, que vives pendiente de esas arañas que te acechan, vuelve a
dejar las riendas de tu vida en las manos de Cristo. Descansa en Él, que es tu
auténtica seguridad, y vuelve a vivir desde el amor.
VIVE
DE CRISTO
Fuente:
Dominicas de Lerma
