El 20% de los peregrinos que acuden al Santuario se
declaran agnósticos. Los visitantes de Hispanoamérica y Estados Unidos, los más
numerosos
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| La Santina o Virgen de Covadonga. |
El
8 de septiembre de 1918 fueron coronadas canónicamente las imágenes de la
Virgen de Covadonga y del Niño Jesús que porta en brazos.
Para conmemorar este
singular momento de la historia de la diócesis de Oviedo, cien años más
tarde, el Papa Francisco ha concedido un Año Jubilar para Covadonga que tendrá
como lema “Madre y Reina”, y que dio comienzo ayer 8 de septiembre, fiesta de
Nuestra Señora de Covadonga.
En
1918, el entonces obispo de Oviedo, Mons. Javier Baztán y Urniza, había
solicitado esta gracia al Papa Benedicto XV, así como la concesión de un
Jubileo extraordinario. El Pontífice, en aquel momento, reconoció de esta
manera la fama y la expansión de la devoción a la Santina de Covadonga por
todo el mundo, como ya se había hecho con la Virgen del Pilar, coronada
canónicamente unos años antes, en 1905, para conmemorar el cincuentenario del
dogma de la Inmaculada Concepción.
Al
acto, que fue presidido por el cardenal arzobispo de Toledo acudieron los
reyes de España, Alfonso XIII y Victoria Eugenia, representantes del
Gobierno de España y de las autoridades locales.
Cronograma de
actividades
Ayer
en la misa de inauguración del Año Jubilar, y aprovechando el Día de Asturias,
no acudieron los Reyes de España, pero sí numerosas personalidades, entre ellos
el presidente del Principado, el socialista Javier Fernández.
La
diócesis de Asturias, a lo largo de todo este Año Jubilar desarrollará un cronograma
de actividades a nivel pastoral, social y religioso, pero también cultural,
pues “con motivo de esta efeméride, Covadonga se presta a tener una reflexión
sobre la historia, el arte y la cultura en general”, ha recordado el obispo
Jesús Sanz.
Durante
el Año Jubilar también se irán reuniendo donativos que finalmente se
entregarán a quien Cáritas Asturias considere más oportuno.
Una Misa inédita
Entre
otras actividades, el Abad de Covadonga, Adolfo Mariño ha destacado el
concierto de una Misa inédita de la Virgen de Covadonga, que el arzobispo
de Oviedo ha descrito como “bellísima”, y que se estrenará antes de
finalizar el año en varios puntos de la geografía asturiana.
Otros
eventos previstos son el ciclo de órgano –que va por su décima edición–, junto
con mesas redondas; la participación de la Escolanía y su intercambio
con las Escolanías de otros santuarios españoles; un ciclo de “Conversaciones
en Covadonga” o un “Congreso mariológico”.
“El
tráfico de visitantes al Santuario de Covadonga es numeroso y constante. De
fuera de España, destacan los peregrinos llegados de Hispanoamérica y Estados
Unidos. La devoción a la Santina en aquellas tierras es algo latente y
conocido. Al llegar al Santuario, el visitante se sobrecoge contemplando
el paisaje, y junto a esa belleza natural, manifiesta su asombro por lo
entrañable y recoleto de la cueva, donde se encuentra la imagen de la Virgen.
Allí se da un silencio sepulcral y emocionado por la sencillez y majestuosidad
de ese lugar sagrado, que pocos lugares en el mundo tienen”, ha expresado
el Abad de Covadonga.
Covadonga
es muy especial para todos los asturianos, aunque no sean creyentes. Según un
estudio que se llevó a cabo hace unos años en el Santuario –destaca Mariño– el
20% de la gente que se acerca hasta Covadonga se declara agnóstica.
Día a día del Santuario
“El
día a día del Santuario es una verdadera locura, en el buen sentido de la
palabra”, ha señalado el Abad. “Tras el rezo de Laudes, y el desayuno,
comenzamos con las eucaristías. Tenemos misa en la Cueva a las 11, en la
Basílica a las 12, y estamos constantemente confesando a la gente que se
acerca, que es mucha.
Después
de comer, nos volvemos a acercar al confesionario, hasta las 18 horas, que hay
misa, y confesamos de nuevo hasta las 20 horas aproximadamente. Los canónigos
estamos para servir a las personas que se acercan a nosotros, y personalmente
junto a todo eso he de coordinar todo el Santuario, el personal que trabaja
allí –24 personas en total–, la Escolanía, y otros aspectos que tienen su
complejidad. Pero especialmente, en el día a día, la parte espiritual y la
acogida son lo fundamental”.
Para ganar el
Jubileo en Covadonga
Para
ganar la indulgencia plenaria en el Santuario, durante este Año Jubilar, la
Iglesia ha establecido que se debe visitar la imagen de Nuestra Señora de
Covadonga en la Santa Cueva, confesar sacramentalmente los pecados,
participar en la celebración de la Eucaristía y recibir la Sagrada Comunión,
así como rezar por las intenciones del Papa. En el Santuario se celebran misas
a diario a las 9, a las 12, a las 13,30 y a las 18 horas a lo largo de todo el
invierno, entre la Basílica y la Santa Cueva.
Junto
a la recepción de las peregrinaciones, congresos, conciertos –la música juega
un papel fundamental, con su conocida Escolanía–, y todas las actividades que
se programen a lo largo de este Año, hay un objetivo que el Abad pone por
encima de cualquier otro, y es la acogida al visitante, con un claro deseo:
“Para mí la culminación del Año Mariano es que convirtamos nuestros corazones y
nos acerquemos al Señor por medio de María, que es camino seguro para llevarnos
a Él”
Todas
las actividades de este Año Jubilar serán publicadas la web de la diócesis así
como en la página del Santuario de
Covadonga. La diócesis ha establecido también un hashtag para seguir los
acontecimientos: #Covadonga2018
Fuente:
ReligionConfidencial
