No tengas miedo de llevar a las personas a Cristo
Hola, buenos días, hoy Lety nos lleva al Señor. Que
pases un feliz día.
Ayer vivimos un momento de Cielo con la Clausura del
Año Jubilar Dominicano.
Cuando la Madre Priora nos propuso preparar esta
celebración, empezamos a programar y cada una decía lo que creía que tenía que
haber. Nosotras somos una Orden muy democrática: las decisiones se toman en
capítulo reunidas las monjas de votos solemnes. Ahí se dialoga y se llega a un
acuerdo; después, la Madre Priora lo lleva a cabo.
Pues bien, una monja decía que era muy importante
tener Vísperas, ya que es parte de nuestra vida; otras, que Adoración ("Es
fundamental adorar", decían, "es un acto de los más grandes, ya que
sales de ti misma para mirar sólo a Cristo..."); otras decían que, después
de la celebración, era importantísimo ir a celebrarlo todos juntos al
locutorio; otras, que un testimonio es fundamental ("Ver a alguien que
está viviendo la fe, te alienta a ello", argumentaban); otras, que no
podía faltar el rosario...
Con todo esto, a mí me entró un dolor en el estomago
terrible porque... ¿por dónde cortar?
Aunque tal vez el Señor nos pedía arriesgar y ponerlo
todo...
Sin embargo, también había quien decía que dos horas y
media de celebración era una locura, que la gente se cansaría. Por momentos el
vértigo se hacía más grande, y sentí que sólo se calmaba si hacía un acto de
confianza en el Señor.
Al final quedamos en hacerlo todo: rosario,
testimonio, Adoración, indulgencias, Vísperas y piscolabis en el locutorio. Y
nos pusimos a prepararlo.
Ayer, durante la celebración, fue increíble lo que
pudimos disfrutar. El gran protagonista fue Cristo de la mano de María. Fue una
tarde en la que sólo se habló de Él, de su amor. Fue impresionante ver cómo
todas las personas disfrutaron y, para gran sorpresa nuestra, nadie se movía de
los bancos, excepto los que iban a confesarse y volvían felices.
Me di cuenta de cuántos miedos y respetos humanos
tenemos. Sin querer, muchas veces pensamos que Cristo no tiene capacidad de
llenar una tarde totalmente.
Ayer pudimos ver y sentir todos al Señor de una manera
total. En mil detalles.
Hoy es domingo, y el reto del amor es que lleves a
misa a alguien que sepas que lo necesita, que le invites a estar un rato con
Cristo, que le hables del amor que el Señor le tiene.
VIVE DE CRISTO
Fuente:
Dominicas de Lerma
