Habla Pete Shilaimon, el productor de Risen,
la nueva película sobre la resurrección de Cristo
Pete Shilaimon es uno de los muchos
iraquíes que tuvieron que abandonar su hogar para vivir su fe sin tener que
ocultarse. Esta es su historia.
Diane
Montagna: Cuéntenos más de su familia. ¿Huyeron de Irak cuando usted era un
niño?
Pete
Shilaimon: Sí,
yo tenía cinco años y huimos por dos grandes razones. La primera fue el
gobierno de Saddam; era la época en la que Irak e Irán iban a empezar una guerra
entre los dos. La segunda razón fue la libertad religiosa. Somos cristianos
asirios caldeos, y nos resultaba muy difícil vivir según nuestra fe al cien por
cien sin tener que ocultarnos.
Creo que para mí la historia fue algo
así: Mi madre y yo habíamos salido a por comida siendo yo muy pequeño, y con
cinco años —cuatro y medio, cinco años— no recuerdas las historias. Lo que sí
recuerdo y lo que sí he visto me impactó profundamente. Básicamente, habíamos
salido a comprar comida o algo así y llevábamos colgantes con crucifijos. Mi
madre tenía uno y se le salió…
Su
colgante…
Sí, y al momento lo escondió. Así que,
con lo joven que yo era, recuerdo el momento de “esconderlo”, algo extraño para
un niño de cinco años. Pero es que luego, camino de vuelta a casa, a mi madre
le empezaron a tirar piedras. Ella tenía que estar escondiendo su fe
constantemente. Y mi padre y mi madre… no estábamos dispuestos a vivir con
miedo y escondiendo nuestra fe. En cuanto a mí, hoy llevo mi cruz con orgullo,
y eso es algo que no se puede hacer en muchos países. Así que aquí somos libres
de ser quienes somos de verdad y practicar lo que queramos.
Con
sólo cinco años fue testigo de cómo lapidaban a su madre…
Sí, es un recuerdo que nunca… es un
recuerdo que no creo que uno pueda sacarse de la cabeza, jamás. Mis hermanos y
mi hermana también están aquí y guardan muchos recuerdos de ese tipo. Pero
bueno, sólo fueron tiempos difíciles, fueron tiempos difíciles. Para nosotros,
al venir a EE.UU. y descubrir nuestra libertad, descubrimos nuestra propia voz.
Así que ahora es muy duro ver el problema de los refugiados de Siria e Irak.
Tengo dos tíos que han huido. Uno de ellos está en Turquía, el otro en
Alemania. Lo han perdido todo. Es muy duro. La historia se repite y estamos en
las mismas otra vez.
Fuente: Aleteia
