Según las
recomendaciones del Papa Francisco en la bula "Misericordiae Vultus"
El 8 de diciembre,
festividad de la Inmaculada Concepción, el papa Francisco abrió la Puerta Santa
en la Basílica de San Pedro de Roma, al tiempo que se abrirán este domingo las
puertas santas en todas las diócesis del mundo, con el fin de poder ganar el
Jubileo. Damos a continuación las diez pautas sobre cómo vivir el Año Santo, de
acuerdo con la bula Misericordiae Vultus (MV) con la que el
Papa convocó este Jubileo.
1.
¿Qué es un Año Santo o Jubileo extraordinario?
En todos los años santos se
ganan indulgencias, gracias especiales, que la Iglesia concede y que pueden
aplicarse a la remisión de los propios pecados y sus penas o también para los
difuntos que no gozan de la gloria eterna todavía.
El lema del año santo es
“Misericordiosos como el Padre”. Jesús es el “rostro de la misericordia
del Padre”, porque “eterna es su misericordia”, porque “Dios es amor” (MV, 6).
La principal intercesora del Jubileo es la Virgen de Guadalupe,
Madre de Misericordia.
Un
Año Santo es “un momento extraordinario de gracia” (MV, 3). El Papa pide que seamos misericordiosos
con todo el mundo: “bienaventurados –dice el Evangelio- los misericordiosos
porque obtendrán misericordia”.
La Iglesia celebra cada
25 años –el próximo será el año 2025—un Año Santo ordinario. Fuera de estos
años la celebración del Año Santo es “extraordinaria”.
2.
¿Por qué este año santo es el de la misericordia?
El papa Francisco
dispuso que este año santo sea el de la Misericordia, para unirnos más
al rostro de Cristo, pues como dice el Evangelio en él se refleja la
Misericordia del Padre, que siempre es “rico en Misericordia” (MV, 1), pues “la
ira de Dios dura un instante, mientras que su misericordia dura eternamente”
(MV 21).
La Misericordia es
superior a la justicia. Dios es justo, pero “va más allá de la justicia con la
misericordia y el perdón”. Esta “no anula la justicia, al contrario, al que
peca deberá expiar la pena”, pero la justicia es el “inicio de la conversión,
porque experimenta la ternura del perdón”. Dios no rechaza la justicia, sino
que la engloba en su amor que es la base de la justicia” (MV, 21).
La Iglesia tiene la
misión de anunciar la misericordia, pues esta es “la viga maestra que sostiene
la vida de la Iglesia” (MV, 10).
3.
¿Cuándo empieza y cuándo termina el año santo?
El Año Santo ha comenzado
el 8 de diciembre, en que se celebraba el 50 aniversario del final del Concilio
Vaticano II, y termina en la fiesta de Cristo Rey, el 20 de noviembre de 2016,
el último día del Año Litúrgico.
4.
¿Qué nos pide el papa que hagamos?
El
papa Francisco insiste en la iniciativa “24 horas para el Señor, que deseo que se celebre en toda la Iglesia” el
viernes y sábado antes del cuarto domingo de Cuaresma porque “es expresión de
esta necesidad de la oración”.
Asimismo, aconseja practicar
“las obras de misericordia” y además vivir intensamente la oración, el ayuno y
la caridad en la Cuaresma (MV 17), así como el sacramento de la confesión, para
que, arrepentidos, podamos mejor recibir las gracias del Año Jubilar.
También
pide que cada uno realice una peregrinación “de acuerdo con sus propias
fuerzas” (n. 14), y atraviese la “Puerta Santa”.
5.
¿Es necesario ir a Roma y cruzar la Puerta Santa, para ganar las indulgencias?
No es necesario ir a
Roma, pues se puede peregrinar a la catedral de la propia diócesis o en las
iglesias y basílicas señaladas para ello. En cada diócesis se abrirá la Puerta
Santa, y cruzándola se ganarán las indulgencias del Año Santo.
Las indulgencias son
gracias que por medio de la Iglesia se conceden a los fieles cuando se
confiesan y comulgan esos días, hacen un acto de fe (un Credo) y rezan por el
Papa.
6.
¿Qué son las obras de misericordia que propone vivir el Papa?
El Papa dice que “es mi
vivo deseo que el pueblo cristiano reflexione durante el jubileo sobre las
obras de misericordia corporales y espirituales. Será un modo de despertar
nuestra conciencia” (MV, 15).
Las obras de
misericordia son 14: 7 espirituales y 7 corporales.
Las espirituales son: aconsejar
a quien lo necesita; corregir al que yerra; enseñar al que no sabe; perdonar
las injurias; consolar al que está triste; sufrir con paciencia los defectos
del prójimo, y rezar por los vivos y difuntos.
Las corporales son: visitar
y cuidar a los enfermos; dar de comer al hambriento; dar de beber al sediento;
dar posada al peregrino (o al refugiado); vestir al desnudo; redimir al
cautivo, y enterrar a los muertos.
7.
¿Quiénes son y qué hacen los “misioneros de la misericordia”?
El papa Francisco ha
anunciado que enviará a sacerdotes en todas las diócesis llamados “Misioneros
de la Misericordia”, los cuales pueden celebrar “misiones” predicadas en
parroquias y despertar el llamamiento que hace la Iglesia a la
Misericordia de Dios en este Año Santo.
Además
podrán perdonar pecados muy grandes,
como los crímenes mafiosos, los que se matan a causa del enriquecimiento, o
también los gravísimos pecados de la corrupción, que es “una llaga putrefacta”
en la sociedad (MV, 18-20).
8.-
¿Es necesario confesarse durante el Año Santo?
En el Año Santo el
ejercicio de la reconciliación con Dios, se vive a través del sacramento de la
confesión o penitencia, muy unido al de la Eucaristía. Es aconsejable
confesarse varias veces, con el fin de celebrar y experimentar más la
misericordia de Dios.
“De nuevo ponemos en el
centro el sacramento de la reconciliación”, que será “para cada penitente
fuente de verdadera paz interior” (MV, 15).
Dice el papa Francisco
que los sacerdotes deben ser confesores “misericordiosos”, deben sentirse como
el padre del Hijo Pródigo que perdona a su hijo. Los que se confiesan deben
percibir la alegría del perdón.
9.
¿Qué importancia tiene el Año Santo en el pontificado del papa Francisco?
El Papa eligió como lema
de su pontificado las palabras que pronunció Jesús cuando eligió al apóstol
Mateo Miserando atque Eligendo (Eligiéndolo en la
Misericordia).
Es decir que el
papa Francisco tiene en el centro de su pontificado la Misericordia de Dios, y
por lo tanto este Año Santo será la culminación de su pontificado.
10.
¿Qué importancia tiene el Año Santo para las otras religiones?
La misericordia
“sobrepasa los confines de la Iglesia” (MV 23). Nos relaciona con el judaísmo,
como se ve en las páginas del Antiguo Testamento, “entretejidas” de la
Misericordia de Dios.
También nos relaciona
con el islam, que atribuye al Creador, los nombres de
“Misericordioso y Clemente”. Los fieles musulmanes “piden la misericordia de
Dios, para sostener su debilidad” (MV 23), y creen que “nadie puede limitar la
misericordia divina, porque sus puertas están siempre abiertas”.
El papa Francisco pide
el “diálogo” con todas las “nobles tradiciones religiosas” del mundo.
Fuente: Aleteia
