Los 25 años de la caída del Muro de Berlín: entrevista al embajador de
Polonia ante la Santa Sede. Las repercusiones en Polonia del atentado al
Papa
El domingo 9 de noviembre se han cumplido 25 años de la caída del Muro de
Berlín. El embajador de Polonia ante la Santa Sede, Piotr Nowina-Konopka,
entonces ministro del primer gobierno libre después del comunismo, y portavoz de
Lech Walesa y Solidarnosc durante la ley marcial, le ha contado a ZENIT cómo
Juan Pablo II les dio a los polacos la esperanza que acabó con la cortina de
hierro.
Ahora proponemos a nuestros lectores la segunda parte de la entrevista,
en la que el embajador narra qué sucedió en Polonia cuando supieron del atentado
de Alí Agcá contra el papa Wojtyla, cómo lo que fue una tragedia se convirtió en
signo de un milagro, del ofrecimiento de la vida que hizo el cardenal
Stephan Wyszynski, y de los dos viajes apostólicos a Polonia después del
atentado.
¿Ud piensa que el atentado en 1981 a Juan Pablo II fue ordenado por
Moscú?
-- Embajador Nowina: Para nosotros la situación fue muy
clara. El sindicato Solidarnosc crecía en Polonia, cada vez se volvía más
pujante a pesar del intento del régimen de detenerlo. Es evidente que la raíz de
nuestra fuerza estaba en el Papa, en el Vaticano. Con el atentado se vuelve
evidente para nosotros que las fuerzas del 'antiguo régimen' querían detener el
avance de esta situación en Polonia, porque despertaba tendencias similares en
los países vecinos que estaban bajo el sistema soviético, que aún eran tímidas
pero querían hacer algo. Y se dieron cuenta que si las cosas seguían así en
Polonia la 'enfermedad' se difundía por todas partes. Para nosotros quedó claro
que el atentado era organizado por Moscú.
¿Alí Agca al final de cuentas era un títere?
-- Embajador
Nowina: Sí, aunque no hemos encontrado todos los elementos, la prueba formal.
Entretanto existe la idea: 'a quién le conviene', y esto es evidente.
¿Con la muerte de Juan Pablo II podría acabar todo?
--
Embajador Nowina: No lo sé, no sabemos que hubiera pasado si hubieran matado al
Papa. El logró sobrevivir y para nosotros fue un signo divino, un milagro. Podía
morir si pensamos que Agca era un profesional y le disparó tan de cerca. Era
fácil hacerlo.
¿Y el 13 de mayo de 1981 cuándo supieron que el Papa había sufrido un
atentado?
¿Y cómo se enteraron del mejoramiento del Santo Padre?
--
Embajador Nowina: No fue de golpe, poco a poco, en dos o tres semanas supimos
que estaba mejorando. El cardenal primado Stefan Wyszynski, que falleció cuando
el Papa estaba aún en el hospital, nos decía que era él quien quería pagar el
precio de este atentado, y que ofrecía su vida para que el Papa sobreviviera. La
esfera, no es muy real, sino escatológica, en cierto modo.
¿Y Juan Pablo II después del antentado volvió a
Polonia?
-- Embajador Nowina: En 1983 en plena época marcial el Papa
volvió, y para nosotros fue la puesta en marcha, porque las estructuras
clandestinas estaban destruidas. Nos hizo mejorar la moral, la idea era
'resistan', 'resistan', porque era un período muy difícil, de represión contra
la oposición democrática, con la policía, los partidos, la represión. Y volvió
en junio de 1987, dos años antes de las elecciones en las que todo lo que se
podía ganar en las elecciones semi libres se ganó y este carrusel tomó
velocidad.
Fuente: Zenit
