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| Basílica del Valle de los Caídos. Dominio público |
Según informa hoy Confidencial
Digital, el Gobierno busca una aceptación explícita
que le permita intervenir en el acceso y en el
interior de la basílica conforme al proyecto
de
resignificación.
Un acuerdo que no existe
El País publicó que
el Gobierno dispone de un acuerdo directo con la Santa Sede, algo
que corroboró el ministro Bolaños en La Sexta. Sin embargo, en realidad
ese visto bueno no está formalizado, según ha confirmado de manera
fehaciente monseñor García Magán en la rueda de prensa que
tuvo lugar con motivo de la última plenaria.
Los
monjes de la abadía que también han acudido a los tribunales, anunciaron,
en un artículo publicado por ABC, que están dispuestos a negociar con el
Gobierno una solución, tal como pidió el presidente de la Conferencia Episcopal
en su discurso de la pasada Asamblea plenaria. La reunión no se ha celebrado. Y
ningún representante de la Santa Sede ha firmado nada hasta la fecha.
La única controversia
Qué información tiene el Papa
Las
fuentes consultadas por Confidencial
Digital plantean qué información puede tener el Papa sobre el
Valle de los Caídos, de la que puede depender la respuesta que ofrezca León
XIV.
Las
dos principales figuras eclesiásticas implicadas en este asunto han sido el
cardenal de Madrid, José Cobo y,
según el propio Cobo, también el cardenal
Parolin.
Parolin
no ha realizado ninguna declaración pública sobre esta cuestión, mientras
que Cobo, tanto en la COPE como en Alfa y Omega, afirmó que el proyecto ganador
respeta los principios del “acuerdo” firmado por él y no afecta a la basílica ni a su acceso. Lo
cual sorprende porque los alcances previstos en los planos publicados por el
MIVAU afectan al interior de la basílica y eliminan el acceso independiente.
Delegación
en Parolín
El
temor de los recurrentes surge porque, según el cardenal Cobo, todo se habría hecho con el
conocimiento del cardenal Parolin. De ahí que teman que el
Secretario de Estado pueda sostener ante el Santo Padre que el proyecto
gubernamental no afecta realmente a la basílica y que, en consecuencia, debería
aceptarse la petición del presidente Sánchez para proceder a su
resignificación.
Cabría la posibilidad de que Parolin pidiera al Santo
Padre que delegara directamente en él, como Secretario de Estado la resolución
de esta controversia con el Gobierno español, argumentando supuestas
implicaciones políticas y diplomáticas del asunto. Y podría apelar también a la
conveniencia de cerrar esta cuestión antes del viaje de Su Santidad a España,
evitando que la visita se viese supuestamente enturbiada por la polémica.
Fuente: Religión Confidencial
