El Papa Francisco ha recibido este lunes en el Aula Pablo VI del Vaticano a cientos de miembros del Camino Neocatecumenal, encabezados por los responsables a nivel internacional Kiko Argüello, el padre Mario Pezzi y María Ascensión Romero.
En
este acto al que el Papa ha llegado y se ha marchado caminando apoyado
únicamente en un bastón, Francisco
ha enviado a 430 nuevas familias en misión que durante los
próximos meses irán llegando a decenas de países de los cinco continentes a
petición de los obispos locales.
El Papa saluda a una de las nuevas familias en misión enviadas este lunes
Tras
unas palabras introductorias de Kiko Argüello, una breve presentación de las
familias y las misiones a las que partirán, se proclamó un Evangelio.
Posteriormente el Papa dirigió unas afectuosas palabras a los miembros del
Camino Neocatecumenal y realizó este envío misionero.
En su discurso, muy centrado también en este envío misionero que incluye países que van desde Sudán a Camboya pasando por Australia, Francisco hizo algunas recomendaciones: "Sabemos que, una vez bautizados, la comunidad que nace de ese Bautismo es libre, es una Iglesia nueva; y hay que dejarla crecer, ayudarla a crecer a su manera, con su propia cultura... Esta es la historia de la evangelización.
Lo mismo en cuanto a la fe: creo en Dios Padre, Hijo y
Espíritu Santo, el Hijo que se encarnó, murió y resucitó por nosotros, el
Espíritu que nos ayuda y nos hace crecer: la misma fe. Pero todos con la
modalidad de su propia cultura o la cultura del lugar donde se predicó la fe”.
De
este modo, destacó que esta “riqueza pluricultural del Evangelio, que surge de
la predicación de Jesucristo y se hace cultura, es un poco la historia de la
Iglesia” donde han existido “muchas
culturas pero un mismo Evangelio, muchos pueblos, el mismo Jesucristo. Muchas
buenas voluntades, un mismo Espíritu”.
“A
esto estamos llamados: a seguir adelante con la fuerza del Espíritu, llevando el Evangelio en el
corazón y en las manos. El Evangelio de Jesucristo, no el mío: es de
Jesucristo, que se adapta a diferentes culturas, pero es el mismo”, agregó.
El
Santo Padre agradeció el
“espíritu misionero” del Camino Neocatecumenal y en particular de las
familias allí presentes. Pero además, pidió “docilidad al Espíritu que os
envía, docilidad y obediencia a Jesucristo en su Iglesia”.
Por
ello, Francisco recalcó: “Todo en la Iglesia, nada fuera de la Iglesia. Esta es
la espiritualidad que debe acompañarnos siempre: predicar a Jesucristo con la fuerza del Espíritu en la Iglesia y
con la Iglesia. Y quien es la cabeza -digamos- de las diversas Iglesias es
el obispo: ir siempre adelante con el obispo, siempre. Él es la cabeza de la
Iglesia, en este país, en este estado...”.
“Adelante, ¡ánimo!
Gracias por vuestra generosidad. No olvidéis la mirada de Jesús, que os
envía a cada uno de vosotros a predicar y a obedecer a la Iglesia”, concluyó.
J. L.
Fuente: ReL