HOY EL RETO DEL AMOR ES NO CORRER EN OTRA DIRECCIÓN, SINO DEJARTE CUIDAR EN ALGÚN DETALLE

Quiero pero no puedo

Hola, buenos días, hoy Joane nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.

Esta vez el catarro me ha ganado el pulso. El lunes tenía cosas que hacer; no solo tenía que hacerlas, ¡sino que tenía ganas de hacerlas!

Pero no llegué a hacerlas porque... ¡no podía! Las ganas tiraban para un lado y el cuerpo para otro. El peso de la debilidad es fuerte y, en lugar de asumirlo, ¡qué rebeldía me generaba! Y no es que no me cuiden, al contrario: “Coge calor, no te levantes, deja esto para la semana que viene, prueba tomando esto o lo otro...”; pero mi “querer” se enfadaba con el “no puedo”. Tomaba mil cosas para evitar el dolor de cabeza, de oídos... No podía permitirme estar mal.

Llegó un momento en el que me di cuenta de que tenía que parar, acoger la debilidad y dejar de correr en otra dirección. Entonces todo cambió.

Cuántas circunstancias incontrolables nos debilitan: la enfermedad, las dificultades... Pensamos que servimos solo si nos apoyamos en aquello que nos hace “fuertes” y, sin embargo, cuando perdemos nuestras seguridades, Cristo, si le dejamos, se hace presente sin ningún tipo de barreras, pues nada podemos en nuestras fuerzas, pero Él nos regala Su Gracia, Su paz.

Una debilidad es cualquier limitación que vives y no tienes poder para cambiarla. No temas sentirte vulnerable. Si dejas al Señor actuar en ti, experimentarás Su fuerza, y brotará en ti una profunda Alegría estés como estés.

Hoy el reto del amor es no correr en otra dirección, sino dejarte cuidar en algún detalle. No tengas miedo a mostrarte vulnerable, descubrirás al Señor en los gestos de los que te rodean.

VIVE DE CRISTO

Fuente: Dominicas de Lerma