Muchas veces la asamblea dice junto al
sacerdote: "Por Cristo, con Él y en Él..." y es un error
La
palabra doxología es un neologismo que viene del griego: Doxa (gloria,
alabanza) y logos (palabra); por tanto la palabra doxología significa ‘palabra
de alabanza’.
Las
palabras: “Por Cristo con él y en él a ti Dios Padre Omnipotente en la unidad
del Espíritu Santo todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos”,
hacen parte de la doxología final, que a su vez es la última parte de la
plegaria eucarística.
Esta doxología final de la misa en la forma en que la conocemos se ha utilizado desde aproximadamente el siglo VII en toda la cristiandad de occidente.
Esta doxología final de la misa en la forma en que la conocemos se ha utilizado desde aproximadamente el siglo VII en toda la cristiandad de occidente.
Estas
palabras son propias, única y exclusivamente, del Obispo o sacerdote celebrante
y de los sacerdotes concelebrantes. Y “la doxología final: por la cual se expresa la
glorificación de Dios,… es afirmada y concluida con la aclamación Amén del
pueblo” (IGMR, 78, h). Por
tanto durante la doxología los fieles guardan silencio y sólo intervienen para
unirse a dicha doxología con un fuerte y contundente: “AMEN”.
Esta
doxología es una de las doxologías que se usan para dar alabanza a Dios,
distinguiéndola de la doxología mayor (Gloria a Dios en el cielo…) y la
doxología menor (Gloria al Padre y al hijo….).
Finalmente
una de estas doxologías es la que se pronuncia antes del rito de la paz: ‘Tuyo
es el reino, tuyo el poder y la gloria por siempre Señor’.
Fuente: Aleteia
