El Presidente de la Conferencia Episcopal venezolana
concedió una conferencia de prensa tras el encuentro con el Papa Francisco:
"Nos pidió que siguiéramos haciendo nuestro trabajo"
"Mantener la cercanía al pueblo especialmente con
los que más sufren": fue el mandato del Papa Francisco a los obispos
venezolanos, recibidos esta mañana en audiencia con ocasión de su visita ad
limina apostolorum. El presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana,
Monseñor Luis Azuaje Ayala, en conferencia de prensa, destacó el "diálogo
ameno", mantenido con el Papa Francisco en el cual le transmitieron toda
su "experiencia pastoral".
"El Papa no sólo nos escuchó, sino que se expresó
sobre el sentido y el valor de la Iglesia en Venezuela". "Él conoce
bien la situación venezolana y la gran comunión que tenemos con las diócesis de
las fronteras, en especial la de Cúcuta".
Los obispos le plantearon al pontífice la realidad que
vive el pueblo venezolano, que se encuentra sumergido en una gran crisis
social, económica y política.
“Vivimos – dijo el Arzobispo de Maracaibo - una
situación inédita, en la que hemos pasado de una realidad de construcción
democrática a una realidad de deficiencia en el ámbito democrático, en el que
se ha querido instalar un sistema político distinto al de la Constitución
vigente”.
Esta falta de Constitucionalidad, “ha acarreado una
serie de problemas", señaló el prelado. El primero es que cuando los
sistemas “se hacen poderosos, se sirven a sí mismos y no al pueblo”. Se trata
de algo “que lleva a una desestructuración de los poderes democráticos”, y que
se evidencia en los sistemas públicos y en la esperanza del pueblo venezolano
que experimenta un “quiebre del alma”.
La
hiperinflación, el drama de los trabajadores
El Presidente de la Conferencia Episcopal venezolana
señaló que hicieron saber al Santo Padre los diversos problemas - de los cuales
el pontífice era a conocimiento también a través de la Secretaría de Estado-
como la grave hiperinflación "que hoy día deteriora cualquier margen de
ganancia que pueda tener un trabajador", lo que ha dado como consecuencia
“el desabastecimiento y la especulación”:
"Por más que Venezuela haya aumentado los precios
de los trabajadores, eso se va en dos, tres, cuatro productos de la cesta
básica”. “Algo que no ha sido posible de controlar".
Personas que
comen de la basura
El arzobispo de Maracaibo denunció el hambre en el
país: un hambre a veces “negado por muchos” e inclusive "disfrazado",
debido a la escasez de los productos y al alto precio de los mismos. "Hemos
encontrado personas buscando alimentos en bolsas de basuras". "Eso es
lastimoso y va contra toda dignidad humana”.
La falta de
servicios de salud e insumos médicos: “una calamidad”
Otra denuncia es aquella en relación al deterioro del
sistema de salud, y la ausencia de medicamentos:
"Cada vez que salimos del país nos llega una
lista inmensa de medicamentos a llevar, de familiares, de amigos, de
sacerdotes"... "Una calamidad".
El fenómeno de
“los caminantes”
Otro de los temas abordados con el Sumo Pontífice fue
aquel de las migraciones y de una realidad trágica que se está haciendo eco en
la comunidad internacional: la de los venezolanos que atraviesan los países
latinoamericanos a pie:
"Nosotros que siempre hemos tenido la cultura de
permanecer, nos ha tocado salir", - lamenta el Arzobispo. “Esto ha mermado
la unidad familiar".
El prelado destacó tres tipos de oleadas migratorias:
la de quienes migraron hace años hacia Venezuela, que están regresando a sus
países de origen, la de los profesionales que salen del país dejando un vacío
social, y la tercera, que destaca por su gravedad, la de los pobres, que salen sin
ningún tipo de recursos, caminando y sin documentos, y recorren miles de
kilómetros en búsqueda de algún destino en los países latinoamericanos.
A estos últimos, explica el Obispo de Maracaibo
"se les suma el problema de la inseguridad personal como
jurídica", que “no les permite desarrollarse en el país de
arribo".
La Iglesia
también afectada por la crisis
“También la Iglesia –señaló Monseñor Azuaje - se ha
visto afectada por el fenómeno migratorio, con sacerdotes o enteras comunidades
religiosas que han debido regresar a sus países de origen, o bien por la falta
de medicinas, o bien por la misma escasez o también por la dificultad en la
renovación de las visas”.
Se trata de un problema que “muestra sus consecuencias
nefastas en la capacidad pastoral de la misma Iglesia”, que se ve impedida de
prestar servicio a toda la comunidad.
También entre los temas abordados se reiteró la
necesidad de la puesta en vigor de los términos señalados en la carta del
Secretario de Estado, cardenal Parolin, del 1 de diciembre de 2016, en el que
se hace referencia a algunos puntos necesarios para lograr entendimiento. El
prelado destacó la necesidad de la “implementación urgente de medidas
destinadas a aliviar la grave crisis de abastecimiento de comida y medicinas
que está sufriendo la población”.
"Para nosotros es fundamental que se pueda abrir
un canal de ayuda para recibir alimentos, medicamentos e insumos que lleguen de
distintas partes del mundo".
Mientras tanto, la Conferencia Episcopal Venezolana
tuiteó las palabras del Papa a los obispos: “Yo sé que ustedes están cercanos a
su pueblo y yo les pido…no se cansen de esa cercanía...Y gracias por la
resistencia”.
Griselda Mutual - Ciudad del Vaticano
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