Tres pestañas necesarias
| Dominicas de Lerma |
Hola, buenos
días, hoy Joane nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.
¿A quién no se
le ha roto un plato nunca? A mí varios, pero el otro día se me rompió uno
importante… El del microondas. Al lavarlo, se me cayó al suelo, se hizo añicos
y no se podía sustituir por ningún otro parecido en el Monasterio.
Y es que es un
plato especial, con tres pestañas en la parte de abajo que hacen que se una a
la siguiente pieza y el plato pueda girar para que la comida se caliente de
manera uniforme, por todos los lados.
La oración es
como ese plato que gira: cuando llegas, traes tu plato frío, lo metes en el
corazón de Cristo y sale cocinado por todos los lados porque ves a las personas
detrás de un problema, de una decisión; te muestra aquello que es esencial;
configura tu corazón con el Suyo en forma de paz… pero para eso tiene que girar
el plato, pasar de tu mirada a la Suya, de tu corazón al de Él.
Es importante
que te acerques a Cristo con un plato especial con tres pestañas:
Dejarte amar,
que abras el corazón a Cristo y que confíes en Él.
Con estas tres
pestañas todo gira en tu vida porque descansas en Él.
Jesús, cuando
está en el Huerto de los Olivos con un gran peso por lo que tiene que vivir,
ora. Ora hasta que su corazón descansa y es entonces cuando vuelve a reunirse
con los demás.
Hoy el reto del
amor es que, cuando sientas que pierdes la Paz por cualquier motivo, te
acerques a una iglesia, a una capilla y pares con Él desde las tres pestañas:
dejarte amar, abrir tu corazón a Cristo y confiar en Él. No te vayas hasta que
no sientas que tu corazón descansa para seguir caminando.
VIVE DE CRISTO
¡Feliz día!
08 marzo 2022
Fuente:
Dominicas de Lerma